El discreto resultado parlamentario de la Concertación en buena medida se explica por los costos inevitables de veinte años en el poder, pero también por la actitud de los últimos gobernantes, quienes se han negado a asumir un rol moderador e integrador ante sus partidos.
La presidenta Michelle Bachelet dejará un importante legado en el fortalecimiento de los derechos de la mujer, la red de protección social y diversos logros sectoriales, pero habrá un saldo negativo constituido por la gran debilidad de las colectividades que la llevaron a La Moneda.