El año pasado se volvió a cuestionar la solidez democrática en algunas naciones del Continente. En los próximos meses se podrían despejar debates respecto al rol de la OEA y precisar el camino de países que buscan consolidar protagonismos o lograr nuevos modelos de desarrollo.
“Si la comunidad internacional daba por superados los golpes de Estado de los años ’80, lo ocurrido en Honduras demuestra que estos no están del todo cerrados”, evalúa el director de Flacso, José Jara.