Para explicar la situación de Grecia, esta se puede presentar como un almacén en un barrio –Europa– donde se encuentran otros supermercados mucho más grandes. Este almacén está fuertemente endeudado. Tiene funcionarios que no se esfuerzan lo suficiente y otros que carecen de una dirección adecuada. Todos los días se discute qué hacer. Muchos quieren cambiarse de barrio, pero también están quienes creen que una crisis, a pesar de lo malo, puede ser buena.