Preludio a la siesta de un fauno

La TV abierta chilena hace ya varios años renunció a servir de instancia constructora de ciudadanía, posicionándose, en cambio, como retail televisivo que atiende a consumidores individualistas y despreocupados del capital social.

Luis Breull Amador

04 Julio 2017, 12:00 am
17 mins

Crisis debe ser uno de los términos más empleados al observar analíticamente los resultados de gestión de la industria televisiva abierta en Chile desde hace al menos tres años. No obstante, esto es consecuencia de un largo proceso que se incubó en los inicios de la década anterior, con el advenimiento de las nuevas tecnologías y con una pantalla generalista que renunció a la diversidad y a servir de “plaza pública” o de “lugar” constructor de ciudadanía —al decir del antropólogo Marc Augé—, para transformarse en un “mall mediatizado” o un “no lugar”. Un espacio para transitar desde el vacío y no para ser habitado ni para reconocerse en otros, en el marco e identidades culturales que se globalizan, sino solo como visitantes pasajeros de un retail televisivo que atendiera a consumidores cada vez más individualistas y carentes de capital social.

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Luis Breull Amador

Académico de la U. Alberto Hurtado y de la P. Universidad Católica. Consultor e investigador de medios.