La guerra por las mentes en el ciberespacio

La investigación acerca de si el equipo del actual presidente estadounidense se relacionó con el Kremlin, durante la campaña electoral de 2016, confirma las perspectivas que hoy existen en torno al uso de la información como arma de guerra. Si los investigadores llegaran a demostrar que Trump y sus colaboradores buscaron beneficiarse de las operaciones clandestinas de información, el ocupante de la Casa Blanca podría verse ante una acusación constitucional.

Raúl Sohr

26 marzo 2018, 5:30 pm
17 mins

Un poderoso investigador sacude Washington. Es Robert Mueller, fiscal especial, encargado de establecer si hubo colusión entre la campaña del presidente Donald Trump y Moscú. El propósito de tan inusitada alianza habría sido impedir que Hillary Clinton llegase a la Casa Blanca. En su metódica investigación, Mueller ha comenzado por los círculos exteriores de la campaña de Trump. En el proceso ha conseguido que algunos de sus interrogados hayan pactado la entrega de información, a cambio de penas reducidas por admitidas transgresiones. La indagación tiene todavía un camino que recorrer, pero el peso de Mueller, que encabezó al FBI (2001-2013), con los consiguientes contactos políticos y manejo del aparato estatal, inquieta a Trump.

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Raúl Sohr

Analista internacional