Trump contra el mundo

El mandatario estadounidense continúa generando incertidumbres con una política internacional de dudoso valor estratégico. La inédita reunión entre los gobernantes de las dos Corea el 26 de abril fue uno de los hechos que en las últimas semanas hicieron presagiar avances en desnuclearización y un nuevo estatus para la paz en esa área del mundo. Pero ahora ese proceso quedó en suspenso.

Raúl Sohr

31 mayo 2018, 4:39 pm
17 mins

Todo marchaba viento en popa. Un acuerdo que auguraba paz y estabilidad en la Península de Corea era precedido por múltiples gestos de buena voluntad. Visitas de delegaciones norcoreanas a Seúl y otro tanto de surcoreanos a Pyongyang. Luego los Juegos Olímpicos de Invierno, en Pyeongchang en febrero, el equipo de hockey femenino desfiló con jugadoras de ambas Coreas. A lo largo de los eventos, en Corea del Sur, fueron agitadas banderas que exhibían una península azul sin divisiones. Más tarde, los presidentes Moon Jae-in, del sur, y Kim Jong-un, del norte, estrecharon manos en la Zona Desmilitarizada. La sorpresa mayor, sin embargo, fue el anuncio que Kim y el presidente Donald Trump acordaban una inédita reunión cara a cara.

Trump y Kim comparten un rasgo común: ambos son el equivalente a una caja negra. Es difícil vaticinar cuál será su próximo paso. El presidente estadounidense ha dado fuertes bandazos frente a Corea del Norte. Recién, en agosto del año pasado, amenazó a los norcoreanos con un ataque de «fuego y furia como el mundo nunca ha visto». Por su parte, el mandamás norcoreano le advertía que tiene «Un botón en el escritorio de su oficina. Si lo presiona, puede descargar un misil, con una ojiva nuclear, a cualquier punto de los Estados Unidos». Kim agregó: «Esto no es una amenaza, sino que es una realidad». Una afirmación de dudosa veracidad. Trump, por su parte, le respondió vía tuiter: «Por favor, ¿puede alguien de su régimen agotado y muerto de hambre informarle que yo también tengo un botón nuclear? Pero es mucho más grande y poderoso que el suyo, y mi botón funciona». Dicho sea de paso, tal botón no existe. El mandatario estadounidense, el único con la autoridad para lanzar un ataque atómico, dispone de una serie de tarjetas con códigos para ordenar la drástica medida.

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Raúl Sohr

Analista internacional