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Sentirse país, construir patria

SENTIDO DE PATRIA

El Padre Hurtado insiste en que el problema es buscar soluciones individuales a problemas que son sociales; como buscamos soluciones nacionales a problemas que son internacionales. Por lo tanto, no basta llamar a algunos amigos de buena voluntad para ponerlos a solucionar algunos problemas.

En esta perspectiva, el Padre Hurtado invita a cambiar el significado de la palabra patriotismo y de lo que, de verdad, representa ser patriota. El patriotismo puede presentarse no como un sentimiento orgulloso, despreciativo de los demás pueblos, ni como una exaltación bullanguera, sino como el amor a la comunidad nacional, de su historia, de sus tradiciones, de la misión que a su Patria le corresponde desarrollar. Porque una Patria es más que la lengua y el suelo: una misión espiritual que cumplir.

El Padre Hurtado insiste: El patriotismo no ha de ser belicoso con otros países. La nación, más que por sus fronteras, se define por la misión que tiene que cumplir. Querer que la Patria crezca no significa tanto un aumento de sus fronteras cuanto la realización de su misión. Pero, entonces, ¿cuál es la misión de mi Patria? ¿Cómo puede realizarla? ¿Cómo puedo colaborar a ella?

SENTIDO SOCIAL

Justamente, para contestar estas preguntas, se requiere de parte de todos, y cada uno, un hondo sentido social. Así, los profesionales y la juventud estudiosa deberían acercarse al pueblo para conocer sus problemas, organizar cruzadas de educación y cultura, estudiar cómo abaratar la vida, cómo crear nuevas riquezas, cómo servir con más eficiencia y menos costo, pensando que una profesión más que un medio de lucro es un servicio.

El sentido de patria, si consiste en un auténtico amor a la comunidad nacional, exige el sentido social que encuentra su expresión en la solidaridad activa. El concepto de patria, como el de familia bien entendido, exige sacrificios para que haya entre todos los miembros de la familia nacional, si no la igualdad que es imposible, al menos una vida digna de hombres para todos. De lo contrario, ¿qué puede significar la patria para esos parias que nada han recibido de ella? ¿Cómo podrán amarla y respetarla, cuando ven que en ella se descuidan y atropellan los derechos humanos fundamentales?

Esta actitud es fruto de la opción por la solidaridad, que es expresión de la fe en la paternidad de Dios y, por consiguiente, de la exigencia del amor fraternal humano. Sin embargo, a los católicos chilenos se les ha reprochado con frecuencia no haber luchado valientemente en el terreno de la justicia, y hasta no haber sabido comprender y haberse opuesto a quienes lo hacían.

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