Construyendo confianzas

Expectativas y aprensiones tras más de dos meses de labor constituyente: conocemos el relato de tres integrantes de la Convención Constitucional.

José Francisco Yuraszeck S.J.

06 octubre 2021, 3:07 pm
30 mins

Diversos integrantes de la Convención Constitucional han señalado que un factor esencial para que se avance exitosamente hacia la redacción de una nueva constitución es la disposición al diálogo. Ella se ha dado de manera muy clara en el trabajo de las comisiones, más que en otras instancias, como el plenario, y es también una disposición que poco a poco se ha desplegado entre los integrantes. Así lo escuchamos de tres de ellos con los que nos reunimos a conversar hace unos días, después de la aprobación en general del reglamento y durante el periodo en que se podía presentar indicaciones: fueron finalmente 1.128, que al cierre de esta edición de Mensaje se debatían en extensas e intensas sesiones.

Loreto Vidal Hernández es enfermera y abogada, magíster en Bioética, además de profesora universitaria. Sus actividades en Concepción han tenido un fuerte acento en tareas sociales. Fue elegida convencional por Concepción (distrito 20) tras haber postulado en la Lista del Pueblo, pero renunció a esta última tres semanas después de inaugurarse la Convención.

Ricardo Neumann Bertin es abogado. Hizo un Magíster en Teatro y Gestión Cultural en la Universidad de Columbia (NY), donde se especializó en dramaturgia política y se desempeñó como abogado y productor teatral en la compañía Manhattan Theatre Club. Fue director ejecutivo de la Fundación para el Progreso. Postuló como independiente en un cupo de la UDI y fue elegido por San Fernando (distrito 16) en el pacto Chile Vamos.

Christian Viera Álvarez es abogado y doctor en Derecho, además de Magíster en Filosofía. Se desempeña como profesor universitario en la Escuela de Derecho de la U. de Valparaíso. Es autor de dos libros sobre derecho constitucional. Fue candidato independiente, aunque en cupo por la DC, por Curicó (distrito 17) de la Lista del Apruebo.

José Francisco Yuraszeck S.J. (J.F.Y.): Estos primeros meses han sido muy trabajados –algunos han dicho también que han sido trabados–, pero también parecen haber sido fecundos porque ya se alcanzó una propuesta de reglamento. ¿Cómo describirían ustedes la que ha sido hasta ahora la labor de la Convención?

Loreto Vidal (L.V.).: Desde mi apreciación personal, pese a lo complejo, pese a que ha habido dificultades que eran razonables y lógicas, ha sido un trabajo bellísimo. Es posible ver aquí la naturaleza humana en plenitud. En un primer tiempo, observé un proceso que puedo describir con la analogía del puercoespín: para bailar con él, tienes primero que tener disposición a un acercamiento. Y reconocer al otro. Todos tenemos nuestras aristas, que pueden ocasionar algo de daño. Esa disposición se ha ido construyendo. Pensemos que estamos todos ahí con nuestra buena fe, cada uno ha sido movilizado por la misma voluntad de construir un mejor país, y eso hay que recordarlo en los momentos en que las situaciones se ponen un poco más complejas.

UNA ÉTICA DE MÁXIMOS

J.F.Y.: Pero, concretamente, ¿cómo ha sido la experiencia personal de cada uno de Uds. en ese sentido?

L.V.: Ha sido un trabajo duro. Sin embargo, también ha sido fecundo y bello. Me incorporé a la comisión que preparó el reglamento de ética y nos pasó algo bien interesante. Al comienzo, después de debatir un poco, decidimos ir por una ética de máximos. Es decir, buscamos levantar los estándares. Estábamos allí personas de distintos sectores y nos dimos cuenta de que, más allá de los aspectos ideológicos, políticos o partidistas, todos estábamos ahí para contribuir y ponernos a disposición del objetivo común.

Claro, no me han gustado mucho alguno comportamientos asociados a “parafernalias”, ni tampoco una cierta tendencia de que –comunicacionalmente– a veces se termina destacando más a los personajes que a los argumentos. Sin embargo, raya para la suma, estoy contenta y he encontrado gente súper potente: por ejemplo, Christian Viera ha sido un gran apoyo por su calidad humana y sus capacidades. Una de mis grandes expectativas creo que la voy a cumplir, que es salir de acá como una mejor persona.

Christian Viera (C.V.): Cuando nos instalamos, casi no teníamos reglas y lo único que existía formalmente era el Pleno. Y, con todas las dificultades que representa el diálogo de 155 personas, con todas las estridencias que hubo, aún así logramos generar reglas mínimas para avanzar. Estas permitieron que surgieran al comienzo tres comisiones.

Ahora bien, hay que diferenciar la realidad que se da en el Pleno de la que se da en las comisiones. El Pleno es bien vertical y no hay diálogo. Más bien, están en él nuestros discursos y nuestras performances. En cambio, en las comisiones se da un genuino diálogo y, aunque se da con toda la dureza que a veces significa una discusión política, en ellas cambia el registro. Salvo contadísimas excepciones, se ha dado allí un marco de mucho respeto a los demás. Esto ha permitido que, a dos meses y medio, tengamos propuesta de reglamento. Mi balance también es positivo.

Ricardo Neumann (R.N.).: Estoy muy de acuerdo con el diagnóstico. Siempre he dicho que la Convención tiene dos ejes. Uno es el jurídico, pues vamos a redactar una ley. El otro es cultural, ya que finalmente una Constitución es la cristalización de cómo nos vamos a relacionar como comunidad en los próximos treinta o cuarenta años y eso evidentemente tiene un alto contenido simbólico. Lo legal y lo cultural deben estar bien equilibrados, sin que el contenido más performático –que hemos visto los primeros meses–, desborde el respeto a la institucionalidad del proceso. La aprobación del reglamento será un gran paso para que sigamos avanzando en este sentido.

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José Francisco Yuraszeck S.J.

Capellán General del Hogar de Cristo