Música para el editor

Las producciones del pianista brasileño Antonio Adolfo y de los rusos Oksana Ferenchuck y LRK Trio son novedades muy atractivas entre los lanzamientos de las últimas semanas.

Fernando Berríos M.

10 noviembre 2021, 12:59 pm
6 mins

Al iniciar estas líneas, el televisor está encendido. En Youtube figura Fito Páez cantando canciones de Charly García, que por estos días cumple 70 años y es homenajeado en Buenos Aires como el prócer musical que es. Esto coincide con el hecho de que, después de más de catorce años escribiendo estas crónicas, he considerado de justicia hacer, aunque sea por una vez, una selección pensada para el gusto del insigne editor de esta revista. Es algo más joven que yo, pero de todos modos compartimos como universitarios la década de los ochenta, en que ambos escuchábamos a menudo estas canciones de Clics Modernos y de Piano Bar, tal vez en la micro, en camino al Campus Oriente. Ahora recomiendo un par de discos para un momento más pausado (pero no más aburrido) de su vida.

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ANTONIO ADOLFO: JOBIM FOREVER (2021)

Este pianista brasileño, a quien ya he comentado antes en esta página, es uno de esos pocos músicos que dominan el difícil arte de combinar la sofisticación técnica en los arreglos y en la interpretación, con la sencillez de una música sin altisonancias, pudiendo así cautivar a un público amplio: desde los oídos más exigentes, hasta personas que simplemente quieren disfrutar de melodías hermosas. En este disco, Antonio Adolfo toma un puñado de clásicos del gran compositor Antonio Carlos Jobim (1927-1994) y los interpreta con su grupo, logrando para cada uno de ellos una recreación interesante y, a la vez, agradable al oído. ¿La fórmula para lograrlo? No creo que exista como tal en la mente de Adolfo, pero lo que sí parece estar aquí presente es una decisión clara de fidelidad a la creación original, de tal manera de no alterarla en ningún momento en su esencia y, al mismo tiempo, la audacia de aventurarse en una auténtica recreación, sin escatimar los riesgos de momentos de improvisación de corte jazzístico. En esta tónica, Antonio Adolfo y sus acompañantes hacen desfilar ante nosotros solo grandes clásicos de la música brasileña, que debemos al talento de Jobim: “La chica de Ipanema”, “Wave”, “A felicidade” (que comienza con esa frase impresionante: “Tristeza não tem fim /Felicidade sim…”), “Insensatez” y otros cinco temas inmortales. Verdaderamente, un disco para disfrutar.

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LRJ TRIO & OKSANA FERENCHUK: MIDNIGHT NOSTALGIA (2021)

Más de alguna vez el editor me ha observado (en todo caso, después de publicada la crónica) que algunos de los discos que he recomendado son algo arduos de escuchar. En general trato de evitarle esa sensación a los gentiles lectores de Mensaje que siguen mis consejos, pero reconozco que ello puede pasar, porque es muy difícil prever un nivel promedio de familiaridad con muy diversos lenguajes musicales. Lo que para unos es claro y diáfano, para otros puede estar muy lejos de su horizonte auditivo. Este disco es, claramente, más sofisticado que el de Adolfo, pero no es menos agradable de escuchar. Además, el destinatario principal de esta recomendación tiene, aunque él lo niegue, una cultura musical más que suficiente para apreciar este disco, que ha sido calificado como de “jazz cantado”.

LRK Trio y la cantante Oksana Ferenchuk son de nacionalidad rusa, pero su fama ha traspasado rápidamente las fronteras. Se trata de artistas jóvenes: LRK lanzó su primer disco recién en 2017, y Oksana Ferenchuk tiene apenas un álbum previo, Litte Bird, de 2018, con buena recepción de parte de la crítica. El registro aquí presentado ofrece, tal vez, un tipo de música que no aporta gran novedad, pero está muy bien producido y los arreglos y la matriz armónica son de gran calidad, por lo que tanto el grupo como la vocalista logran una gran presentación de sus fortalezas y potencialidades musicales. Lo de la mayor o menor novedad que alguien pueda captar en la propuesta de una producción musical es algo, en realidad, muy relativo, y lo que prima en este caso, para mí, es más bien la sensación de estar en presencia de artistas en los comienzos auspiciosos de sus respectivas carreras. Disfruta el disco, Juan. No te va a desconcentrar y más bien te va a acompañar en esos desvelos laboriosos, de los que hemos conversado tantas veces. MSJ

Fernando Berríos M.

(fberriosm@uc.cl)