San José: despertar en Dios

Sigue siendo escandalosa, en pleno siglo XXI, la situación de explotación y exclusión a la que son sometidas las mujeres, los niños y niñas.

Alfredo Infante sj

19 marzo, 2018, 2:56 pm
4 mins

José, hombre justo, cumplidor de la ley, está ante un dilema religioso y moral: en el contexto de una sociedad patriarcal, donde el honor del padre es inviolable, María, su prometida, está en cinta. Si José acoge en estas circunstancias a María como esposa, relativiza el honor patriarcal y la dignidad de su linaje; él pertenece, aunque pobre, al linaje de David. Por eso, cómo es hombre recto, decide con dolor, desde su cosmovisión cultural patriarcal judía, despedir a María. Y cómo es hombre bueno, procura que tal decisión sea lo menos dolorosa posible para María, por eso, el evangelio hace énfasis en que la despedirá en secreto.

Es decir, en el marco de su cultura, su decisión combina rectitud y bondad. José se acuesta con la decisión tomada, pero en sueño se le aparece el Ángel Gabriel y le revuelve el dominó. Le ilumina la consciencia y las entrañas hablándole, de parte de Dios, de la dignidad de la joven María y del niño que va a nacer, pidiéndole que reconsidere la decisión tomada, que no despida a María, que la reciba y asuma la paternidad del niño con todas las consecuencias. José despierta en Dios y desde la fe trasciende los límites de su cultura patriarcal y su moral religiosa. Su espíritu justo y bondadoso, iluminado por la fe, valora la dignidad de María y del niño como absolutas, y trasciende, así, el imaginario patriarcal.

Lo que sucede en este relato es escandaloso para la moral patriarcal; José, al despertar en Dios, inaugura una nueva relacionalidad familiar modelo para la Iglesia y el mundo. El 19 de marzo, día de San José, estamos llamados a despertar en Dios, trascendiendo por la fe las valoraciones culturales, dando a la dignidad humana, en este caso concreto, de la mujer y el niño, un valor absoluto.

En nuestro país (N. de la R.: el autor habla de Venezuela) y en Latinoamérica, sigue siendo escandalosa, en pleno siglo XXI, la situación de explotación y exclusión a la que son sometidas las mujeres, los niños y niñas. Basta con ver los alarmantes índices de feminicidios y, también, los informes de UNICEF y en nuestro CECODAP*. Nuestros niños y niñas están siendo los más afectados en esta crisis que vivimos.

Oremos Señor, danos la gracia de, por la fe, despertar en ti, para rehabilitar, como San José, nuestra mirada sobre la mujer y los niños y defender su dignidad.

“Sagrado corazón de Jesús, en vos confió”
Parroquia San Alberto Hurtado. Parte Alta de La Vega
Caracas-Venezuela.

 

*Organización venezolana que desde 1984 trabaja en la promoción y defensa de los derechos humanos de la niñez y adolescencia haciendo especial énfasis en la construcción de una convivencia sin violencia a través de la participación ciudadana de los niños, niñas y adolescentes, familias, centros educativos y sociedad.

_________________________
Fuente: http://revistasic.gumilla.org

Jesuita. Escribe para revista SIC de Venezuela.