Razones de esperanza

Por Monseñor Enrique Díaz Díaz
Dios está vivo en medio de nosotros, no es doctrina, ni ley, sino vida. A quien nos pida razones de esperanza deberemos mostrarle no doctrina ni leyes, sino vida interior. VI Domingo de Pascua.

La esperanza, la más pequeña de las virtudes, pero la más fuerte

Por María Milvia Morciano
El Papa Francisco ha vuelto varias veces durante este periodo para hablar de la esperanza, instándonos a mirar con nuevos ojos nuestra existencia, especialmente ahora que estamos pasando por una dura prueba, y a mirarla a través de los ojos de Jesús, “el autor de la esperanza”, para que nos ayude a superar estos días difíciles, con la certeza de que las tinieblas se convertirán en luz.

Amor al pecador

Por Monseñor Enrique Díaz Díaz
Jesús busca hacernos entender que la misericordia es el mejor camino para entrar al Reino de los Cielos. XXIV Domingo Ordinario.

Sembrar esperanza

Por Felipe Arizmendi Esquivel
Promovamos justicia, solidaridad, respeto a los derechos humanos. Seamos críticos ante las ofertas de los candidatos a puestos públicos.

Venezuela: Adviento, tiempo de esperanza

Por Antonio Pérez Esclarín
Soñemos que es posible un país distinto, sin violencia y sin miseria, donde la diversidad sea asumida como riqueza y todos nos tratemos como conciudadanos y hermanos. Soñemos y entreguemos nuestras vidas a realizar los sueños.

El aceite del corazón

Por Alfredo Infante sj
El aceite simboliza el cultivo interior, la relación personalísima con Dios que hace posible la espera y el encuentro en medio de la noche y la adversidad. Si no cuidamos el aceite del corazón podemos perder el horizonte del encuentro y hundirnos en el desespero y el inmediatismo que cierra la puerta a la esperanza.

Siria: Cuando regresa la esperanza. La historia de Amena

Por Servicio Jesuita a Refugiados
Una preocupación importante para la madre de Amena era la educación de sus tres hijas. La guerra había interrumpido su escolarización, y el continuo sufrimiento tuvo un impacto negativo en Amena, que se había vuelto violenta y retraída, apenas sonreía o interactuaba con otros.