Jesús fue un mesías muy diferente a lo esperado

La historia de Israel estuvo marcada por la espera del Mesías prometido. En los momentos duros del exilio y del fracaso, los judíos renovaron su esperanza poniendo su confianza en el que vendría a liberarlos. Muy importante en esa espera fue la voz de los profetas que anunciaron los tiempos mesiánicos. Esa voz, sin embargo, no fue fácil de armonizar en una visión única. Daniel hablaba del Hijo del Hombre, “a quien todos los pueblos, naciones y lenguas respetarían, y cuyo domino sería eterno porque su reino no tendría fin” (Dn 7, 14). Pero Isaías, situándose como profeta en los tiempos futuros, como si ya las cosas hubiesen sucedido, habla de un servidor sufriente “despreciado y evitado de la gente… curtido en el dolor” que, “al verlo, se tapaban la cara. Despreciado lo tuvimos por nada a él, que soportó nuestros sufrimientos y cargó con nuestros dolores, lo tuvimos por un contagiado, herido por Dios y afligido” (Is 53, 1). Entre esas visiones, el pueblo prefirió la más gloriosa. Los fariseos esperaban un gran legislador que impusiera la ley, los zelotas un guerrero y los esenios a un sacerdote de un culto nuevo. En tiempos de Jesús, era claro que... Read more »

Jesús, maestro de una nueva moral

El tema de esta columna es muy importante en el Año de la Misericordia al que nos convocó el papa Francisco. Él nos dice que “la misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia”, porque “en esa palabra el misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis”. Jesús introdujo una verdadera revolución moral. No puso una ley como suprema norma de la moralidad, sino una sabiduría, un ideal de humanidad que permite gradualidad y nos hace ser flexibles sin ser relativistas, humanos, comprensivos y no centrados en la falta y la culpa. Para Jesús, el pecado —más que la infracción a una regla— es un daño a lo humano, un obstáculo para la plenitud personal y comunitaria. La mirada del maestro se centra en la persona y refleja el mirar del Padre que no se focaliza en la ofensa que se le hace, sino en el pecador al que ama. En un mundo que hizo de la letra legal un absoluto, el Señor se atrevió a decir que “el sábado era para el hombre y no el hombre para el sábado”, y que era fundamental saber interpretar la ley en función del bien humano. Más... Read more »