La búsqueda de la justicia necesita articular constantemente estas dos nociones: mérito y necesidad. Esta articulación requiere la reflexión y un diálogo, para no absolutizar un aspecto y despreciar el otro.
La justicia es quizás una de las categorías que más se mencionan en nuestra época cuando tratamos de orientar las relaciones y la vida común. Pero no es una simple inquietud moderna. La preocupación por la justicia también es un tema central en la Biblia y en la doctrina católica.
Santo Tomás de Aquino, siguiendo a Aristóteles, define la justicia como «la virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que le es debido». La principal pregunta que surge en torno a la justicia es entonces: ¿Qué es «lo debido»? Y aquí aparecen dos grandes ramas: unos entienden que se decide por el mérito, y otros, por la necesidad.
Santo Tomás de Aquino, siguiendo a Aristóteles, define la justicia como «la virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que le es debido»
Hoy, los discursos en torno a la justicia tienden a fijarse más en las necesidades. Es decir, no hay justicia mientras haya personas que no pueden cubrir sus necesidades, al menos las básicas. Y hay una sensibilidad profundamente cristiana en considerar este aspecto.
El problema es que no es posible satisfacer las necesidades de nadie si una sociedad no cultiva alguna noción de mérito. Para satisfacer las necesidades hay que producir, y eso inevitablemente nos pide establecer medidas de la producción y de la calidad. Es necesario identificar de dónde viene aquello que contribuye al bien común. Diría incluso que es muy difícil (o imposible) educar en el comportamiento ético sin una noción de mérito, lo que impediría educar a ciudadanos comprometidos con la justicia y el bien común.
La búsqueda de la justicia necesita articular constantemente estas dos nociones: mérito y necesidad. Esta articulación requiere la reflexión y un diálogo, para no absolutizar un aspecto y despreciar el otro, lo que nos lleva a la polarización y nos aleja de la verdadera justicia.
Fuente: https://pastoralsj.org / Imagen: Pexels.