Canto a lo divino

Sr. Director:

Qué hermosa expresión de religiosidad popular pudimos observar a comienzos de febrero en la Gruta de Lourdes, en una nueva vigilia del Canto a lo Divino. Fue, concretamente, la número cuarenta, con participación de medio centenar de intérpretes que en décimas rimadas nos recordaban los misterios de nuestra fe. Es una tradición exclusiva de Chile, que aún se expresa con vigor. Es un gran valor de nuestra nacionalidad que esta se mantenga en el tiempo, tan vivamente, proyectando la encomiable tarea de los jesuitas y otros religiosos que en el siglo XVI introdujeron esta forma de evangelización. Tengo la convicción de que tradiciones como esta nos sostienen vinculados con lo más esencial de la nacionalidad chilena y por eso merecen más espacio y reconocimiento. Qué bueno resultaría que, en nuestra sociedad impactada por tantos disvalores, existiese un mejor esfuerzo de divulgación de manifestaciones como estas, tan profundas de nuestro ser chileno.

Javier Masferrer Z.

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