Suscríbete a Revista Mensaje y accede a todos nuestros contenidos
Comienza tu suscripción gratuita por 5 días
Recordar a Eulalio Aquino es negarse a que su muerte desaparezca en la estadística fría de la violencia. Es también afirmar, con dolor y esperanza, que la diversidad no se defiende solo con discursos, sino dando la vida concreta. Y que mientras haya hombres y mujeres indígenas defendiendo su lengua, su territorio, su memoria y su dignidad, el Paraguay todavía tiene una posibilidad de ser más justo, más humano, más intercultural y verdadero.