El rüpün, establecer caminos

A los mapuche nos hace falta instalar un proceso magno, noble, con principios y miradas que surjan de la base de nuestros pueblos para conocernos y comprender cuáles son los propósitos que nos hemos trazado como sociedad.

José Quidel Lincoleo

31 agosto 2020, 4:39 pm
11 mins

A todos nos resultan conocidas las graves situaciones de conflictos que se suscitan permanentemente y cada vez más en escalada en la zona sur del país. Para ello, se dan muchas explicaciones de toda índole, pero lo cierto es que estamos ante un problema histórico. Diversos y destacados autores han expuesto cómo complejas situaciones se han ido postergando en su resolución y, por ende, se ha ido dejando que todo tome un cauce incierto. Entre ellos, es de justicia nombrar aquí a trabajos de José Bengoa (1996), Jorge Pinto (2003), Pablo Marimán (2009, 2017) y la Comunidad de Historia Mapuche (2012 y 2015).

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Frente a tamaña problemática, todos los sectores de la sociedad chilena y mapuche nos preguntamos cuál es la salida o de qué manera se soluciona este conflicto. Las respuestas no son simples y las aristas del problema son numerosas.

Teniendo a la vista los anuncios que durante las últimas cuatro décadas han formulado gobiernos democráticos, los que han representado intentos por abordar la temática indígena que no han trascendido más allá de una presencia mediática, nos atrevemos a plantear nuestras observaciones. La primera es que, desde los gobiernos, bajo el régimen en que se rige el país, no es posible esperar que el problema tenga una solución. Gran parte de la sociedad mapuche no cree en el Estado ni en sus gobiernos. Se ha perdido la confianza, la credibilidad y, por ende, cualquier legitimidad para gestionar una propuesta de dialogo.

En segundo lugar, debemos asumir que aquí hay dos mundos en un constante intento de relación, que nunca han logrado conversar, dialogar ni entenderse. Desde la instauración del Estado nación chileno, se ha optado por la negación del mundo indígena, por su desconocimiento, aplicándose entonces numerosas herramientas, como la asimilación, el reduccionismo, el integracionismo, todas las cuales han sido sorteadas de diversas maneras por el pueblo mapuche. Por ende, frente a cualquier iniciativa, siempre debe pensarse, hablarse, ejercitarse, leerse y escribirse en doble columna, un wigka zugun (lengua española) y mapuzugun (lengua mapuche).

MAYOR DIVERSIFICACIÓN EN EL PUEBLO MAPUCHE

Por otro lado, el pueblo mapuche se ha ido diversificando y complejizando cada vez más. En él existe una gran heterogeneidad en términos culturales, sociales y políticos. Así como hay mapuche políticos, también existen otros que tienen menos en el mundo mediático pero que ejercen soberanía política y cultural desde donde hacen sus vidas. Personas, hombres y mujeres que tienen reflexión, que tienen conocimiento, tienen kimün y están disponibles para generar un trabajo de esta naturaleza.

A ello se suma el incorrecto enfoque de territorializar el problema, centrándolo en la Región de la Araucanía, cuando desde nuestra concepción son los Fütal Mapu quienes están involucrados y deben ser tomados en consideración, como forma de contrarrestar la geopolítica chilena impuesta: son los pewenche, los naügche, wenteche, wijiche, bafkehche, tanto el Gülu mapu (vertiente occidental del territorio mapuche), como en Puwel mapu (vertiente oriental del territorio mapuche). Nosotros, los mapuche, no podemos perder la perspectiva de quiénes somos, de dónde venimos y qué pensamos. No podemos partir conversando basados en las categorías de la sociedad hegemónica. Se trata de un acto de reconocimiento. Por eso es necesario pensar una metodología compleja que pueda efectivamente contener estos dos mundos.

Si pensamos desde el formato oficial, los mapuche estamos presentes en las regiones de Los Lagos, Los Ríos, Bío-Bío, Araucanía y, desde luego, en la Región Metropolitana. Es necesario, como nunca, pensarse como pueblo, como un todo; aunque diverso, heterogéneo, pero un pueblo.

UNA PROPUESTA QUE NOS HAGA SENTIDO

Este duro contexto, nos lleva a divagar en una propuesta que en forma hipotética debería hacernos sentido, obviamente a unos más que otros.

Ajkütuwün. Escucharnos es un primer paso que postulamos como ejercicio elemental. El escucharnos para conocernos, para saber, para entendernos y comprender cuáles son los propósitos y objetivos que nos hemos trazado como sociedad, como grupo, pueblo, familias, personas. Desde nuestra perspectiva, hace falta instalar un proceso serio, magno, noble, con principios y miradas que surjan de la base de los pueblos.

Reconocer ciertos principios más generales y transversales en la que todos estemos de acuerdo;

– kom pu che, kom pu mapu significa, “todas las personas” y “todos los territorios”. Se trata de convocar a todos los sectores de la sociedad mapuche, nadie sobra en este ejercicio. No es atingente solamente a un sector más politizado de los mapuches, sino que a todos en general: a los intelectuales, al mundo más tradicional y a jóvenes, mujeres, trabajadores y diversas autoridades y organizaciones que son parte de la fuerza viva de nuestro pueblo hoy.

– Epu rume kimün, epu rume zugun es la conjunción de dos mundos, que significa dos conocimientos, dos formas de ver que tienen que cautelarse. Eso implica hacer posible el uso de dos lenguas. Mucha de nuestra gente es hablante del mapuzugun, como lengua predilecta: sobre todo, los más ancianos, la gente más adulta. Ellos precisan estar entendiendo y aportando desde sus espacios más cómodos. El lenguaje es un campo de poder y tiene un entramado complejo que se debe saber manejar. En los diferentes campos, el lenguaje juega un rol muy importante. Los constructos discursivos pueden transformarse en campos ininteligibles para un gran sector de nuestra gente.

NOS FALTA EL OTRO LADO DE LA MESA

Posteriormente, esto implica armar la estrategia metodológica que pueda contener toda esta amalgama de horizontes y perspectivas que se harán presente al ser convocadas. Este es otro de los puntos neurálgicos.

Finalmente, quiénes serán los responsables de esta tarea es una pregunta no menor. Desde lo mapuche, ya hemos expuesto los principios y sectores que deberían estar representados. Nos falta el otro lado de la mesa. Es necesario plantear en que hoy día están las condiciones de poder generar un trabajo serio, profundo, responsable, a largo plazo, donde se sienten personas y personajes representativos de la sociedad chilena. Del mundo académico, político, empresarial y eclesiástico, pero que tengan también las intenciones efectivas de avanzar. Puede ser una alta comisión que tenga la misión de conversar, establecer objetivos concretos en un plazo que vaya más allá de cualquier gobierno de turno. Es decir, una alta comisión que represente al Estado en su conjunto. El trabajo debiera resultar en leyes, y condiciones reales de concretar.

Una condición necesaria es que tiene que haber un veedor internacional, algún organismo internacional que le dé garantía que todo el trabajo que se haga sea reconocido, y transformado posteriormente en política de estado.

El ejercicio nos debe hacer visibles como pueblo con todas nuestras formas de pensar y construir que poseemos. Debe servir además como un ejercicio de descolonización del país. Se trata de aprender a mirar el mundo desde otros prismas, saliéndose de la matriz monocultural eurocéntrica. MSJ

LECTURAS NECESARIAS
– Bengoa, José. Historia del pueblo Mapuche. Santiago: Ediciones Sur, 1996.
– Comunidad de Historia Mapuche. Ta iñ fijke xipa rakizuameluwün. Historia, colonialismo y resistencia desde el país Mapuche. Temuco: Ediciones Comunidad de Historia Mapuche, 2012.
– Comunidad de Historia Mapuche. Awükan ka kuxankan zugu wajmapu mew. Violencias coloniales en Wajmapu. Temuco: Ediciones Comunidad de Historia Mapuche, 2015.
– Matías Meza-Lopehandía G. “Comisiones presidenciales sobre la cuestión mapuche desde 1990 hasta 2018”. Asesoría Técnica Parlamentaria, marzo 2019. https://obtienearchivo.bcn.cl/obtienearchivo?id=repositorio/10221/27128/1/BCN2019___Comisiones_presidenciales_sobre_la_cuestion_mapuche.pdf
– Marimán Quemenado, Pablo. “Guerra y ganado en la conquista del Ngulumapu (1860-1867)”. Espacio Regional, Vol. 2, N° 6, Osorno, 2009.
– Mariman Quemenado, Pablo. “Guerra y ganado mapuche en la conquista chilena del Gulumapu (1860-1869). Visión Etnohistórica”. U. de Chile, Facultad de Filosofía y Humanidades, 2017.
– Pinto, Jorge 2003. La formación del Estado y la nación, y el pueblo mapuche. De la inclusión a la exclusión. DIBAM, Santiago, 2003.

José Quidel Lincoleo

Lonko del rewe de Ütügehtu; Director de la Cátedra Fray Bartolomé de Las Casas, Universidad Católica de Temuco