Adolfo Nicolás S.J. y la universidad jesuita

Su invitación a la universalidad y a reconocer la complejidad de los valores actuales es un reto importante para las instituciones de educación superior. ¿Qué significa esto?

Ricardo Carbone B.

03 diciembre 2020, 6:08 pm
21 mins

La vida de quien fue Superior General de la Compañía de Jesús entre 2008 y 2016, Adolfo Nicolás S.J., estuvo delineada por una vocación misionera. Su desempeño en esa tarea estuvo marcado, entre otras características, por una gran valoración del diálogo intercultural e interreligioso, el impulso misionero de vivir y buscar nuevas fronteras apostólicas, y una reafirmación del compromiso con la promoción de la justicia y la reconciliación.

Tras su fallecimiento en mayo pasado, hemos presentado en revista Mensaje un par de artículos referidos a su trayectoria y a su pensamiento (1). Ahora ofrecemos algunos componentes de su visión de la vida universitaria.

Recordamos que estuvo en Chile el año 2010 y visitó el Hogar de Cristo, el Santuario del Padre Hurtado, INFOCAP, el colegio San Ignacio Alonso Ovalle y sostuvo reuniones con estudiantes, profesores(as), administrativos(as) y académicos(as) de la Red Educacional Jesuita. En tono amable y cercano, propuso grandes desafíos. Para ilustrar, recuerdo dos ejemplos. Cuando estudiantes universitarios le preguntaron acerca del rol que les cabía, les respondió, entre otras cosas, que debían hacerles difícil el camino a sus profesores, que debían hacer preguntas duras: no solo “todas” las preguntas, sino que “preguntas totales”. En otra oportunidad, reunido con jesuitas en el Santuario del Padre Hurtado, contó que, en general le tocaba responder a la pregunta de qué espera de los jesuitas. Su respuesta es: TODO. Se debe esperar todo, o dan todo o no sirven.

En dicha visita, se visualizaban algunas de las orientaciones que caracterizaron su período como Superior General, como su llamado a la profundidad y a la universalidad, y al reconocimiento de la complejidad de los fenómenos actuales, los que solo pueden ser abordados desde una perspectiva integral y amplia. Estas ideas pueden parecer sencillas, pero representan enormes desafíos para las universidades jesuitas. ¿Cómo debe responder una universidad jesuita a este llamado a abordar su misión con mayor profundidad y universalidad? ¿Qué significa enfrentar el desafío académico con una perspectiva integral y amplia?

Abordaremos estas preguntas observando algunas fuentes identitarias de la universidad jesuita y también sus características, para hacer dialogar a estas instituciones con este llamado a una mayor profundidad y universalidad.

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Ricardo Carbone B.

Universidad Alberto Hurtado