Mensaje y los nuevos signos de los tiempos

El secularismo, como todos los movimientos, también se va agotando. Actualmente hay signos de búsqueda de lo trascendente y se ven brotes nuevos de anhelos de lo religioso.

Juan Ochagavía S.J.

06 octubre 2021, 2:49 pm
8 mins

Durante setenta años he observado o acompañado a Mensaje, dos de ellos desde su dirección. Conocí a la revista incluso antes de que naciera, pues, cuando cursaba Filosofía en Argentina, estuve en el grupo de estudiantes que recibió la visita del padre Alberto Hurtado, quien nos explicó lo que quería hacer con ella. Le escuchamos que tenía grandes esperanzas en su publicación, pensando que complementaría sus otras inquietudes, como la Acción Sindical Chilena, ASICH, en tanto apoyo a la formación del laicado. Nos invitó a colaborar, consiguiendo suscripciones. Cuando comenzó a circular, me entusiasmé y envié un artículo mío de un filósofo francés que yo había estudiado. Y se publicó.

Mi evaluación es que la revista sí ha cumplido la expectativa del público en cuanto a contar en ella con una fuente de orientación sólida y firme en los valores cristianos, y en las preocupaciones sociales fundamentales, además de haber sido una buena compañía en la evolución de la Iglesia, canalizada con el Concilio Vaticano II.

Los años sesenta tuvieron gran importancia. Era un tiempo de grandes cambios y de preparación para lo que más tarde vendría. Mensaje incidió de alguna manera en el debate de las ideas. Recuerdo el impacto que tuvo una edición especial titulada “Revolución en América Latina”, la que fue lograda con el apoyo de laicos especializados, como Edgardo Boeninger o Sergio Molina. En cierto modo, esos contenidos, más varios otros, anticiparon lo que sería más tarde el programa de la Democracia Cristiana.

De la misma manera, la revista acompañó el proceso iniciado en la Iglesia en 1962 con el Concilio Vaticano II. Me correspondió asistir allá, por encargo del cardenal Raúl Silva Henríquez, lo que hizo posible que desde Roma yo pudiera informar y enviar artículos a revista Mensaje. Fui, así, una especie de corresponsal. Todo lo anterior se fue dando mientras había un grupo importante de intelectuales y académicos especializados que giraba en torno a la revista, y que prestaba gran apoyo. Con ellos, se abrieron surcos en lo social, lo político y lo académico. Podría decirse que en esos ámbitos, así como en la Iglesia, se produjeron cambios enormes, algunos muy positivos, incluso mucho más allá de lo que el propio Padre Hurtado podría haber soñado.

Este contenido está disponible sólo para los suscriptores activos de Revista Mensaje. Si eres suscriptor, ingresa aquí, o bien, sigue aquí las indicaciones para suscribirte o renovar tu suscripción a nuestra revista.

Juan Ochagavía S.J.

Director de Mensaje entre enero de 1971 y diciembre de 1972