El Evangelio que anunciamos las mujeres. «Doy la vida»

Hoy, hay muchas formas de dar la vida por nuestras y otras ovejas.

Cynthia Carolina Benavides Reyes

23 abril, 2021, 4:38 pm
7 mins

Domingo 25 de abril de 2021
Evangelio según San Juan 10, 11-18

Yo soy el buen pastor: conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, como el Padre me conoce y yo conozco al Padre; y doy la vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no pertenecen a este corral; a esas tengo que guiarlas para que escuchen mi voz y se forme un solo rebaño con un solo pastor. Por eso me ama el Padre, porque doy la vida, para después recobrarla.

Nadie me la quita, yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y para después recobrarla. Ese es el encargo que he recibido del Padre.

DOY LA VIDA

En esta lectura, Jesús, nuestro hermano, se presenta asimismo como el Buen Pastor; ese pastor que conoce de cerca a sus ovejas, las hace suyas en un sentido de pertenencia y libertad de amor. Ese Jesús que las reconoce, escucha, protege, busca y muchas veces espera. Sabe profundamente cada una de las vivencias, experiencias, dolores y triunfos. Conoce lo que tienen que vivir, no es novedad para Él que algunxs, con mayor poder adquisitivo y “a cargo”, no les importen sus ovejas. Al contrario, las dejan solas y a su suerte, para que busquen sanar su propio dolor y busquen su propio alimento, sin ayudarles. Muchas veces, además, las están culpando y desprotegiendo cuando más les necesitan. En cambio, para Jesús, no hay otra opción que dar la vida.

Dios, que es Padre y Madre, se lo ha encomendado, esa es su misión: dar vida. Tanto es el amor que, en la pequeñez y grandeza, somos unx.

“(…) y doy la vida por las ovejas”. Así de certero es, dar la vida, con todo lo que ello implica, por sus ovejas. Es consciente que hay ovejas que no pertenecen a ese lugar. Sin embargo, su modo de actuar es precisamente lo que es difícil encontrar: Ir al encuentro de esas ovejas. “(…) a esas tengo que guiarlas para que escuchen mi voz”. En vez de rechazarlas y excluirlas, las considera para que seamos unx, un rebaño, un pastor. Jesús no está conforme con solo estar atento a aquellas que ya sabe que siguen su camino, que ya escuchan su voz. Va en búsqueda de aquellas/os/es que a lo lejos han oído hablar de Él, quieren conocerlo más. Y Él les quiere hablar. Siempre lo ha querido hacer y siempre lo ha hecho. Lo hará para nosotrxs también.

“(…) Por eso me ama el Padre, porque doy la vida”. Jesús se sabe amado y eso, para mí, es lo central de la Fe. Saberse amadas, amados y amades, por Dios, por nuestras familias, nuestrxs amigxs, nuestras comunidades, en nuestros trabajos, etc.

En medio de la Pandemia, donde nos reportan a diario casos de personas contagiadas y fallecidas; en estos días donde se ha discutido acerca de un nuevo retiro de fondos de pensiones de las ovejas, para ir en ayuda de tantas y así hacer frente al impacto negativo que ha tenido todo esto. Vemos autoridades, utilizando cargos de representación que se alejan de la realidad. Una sensación de indignidad, falta de empatía y humanidad que se puede oler y percibir en todo el país. Autoridades que no están en sintonía con lo que las ovejas necesitan. Las ovejas se mueren, las ovejas no tienen qué comer, las ovejas tienen que pagar gastos, las ovejas buscan atención, ser escuchadas y protegidas. Las ovejas necesitan sentirse amadas y sentirse parte. A las ovejas se las incluye, no como hicieron aquellxs que incorporaron las letras chicas en los bonos, en los préstamos, cajas de mercadería por sobre su valor y una logística expositiva. Menos con quienes aprovechándose del dolor, pagan doble a residencias, hacen contratos truchos, se burlan dando declaraciones. Tampoco con aquellxs que emitieron una declaración de no bendición a las ovejas de la Diversidad Sexual e Identidad de Género y mucho menos como aquellos que en su comodidad, ven cómo las ovejas les necesitan y no salen en su apoyo.

Hoy, hay muchas formas de dar la vida por nuestras y otras ovejas. Dar la vida, no por obligación, sino por amor y libertad. Les invito a dejarse interpelar por la Ruah, para que podamos ser verdaderas Pastoras y Pastores, en medio de tantxs, para que así muchas ovejas puedan reconocer al Dios del amor.

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Fuente: https://www.facebook.com/MujeresIglesiaChile

Mujer, católica, feminista y lesbiana. Trabajadora social. Participante de la Comunidad Misionera de Cristo Resucitado de Viña del Mar y Mujeres Iglesia Valparaíso.