El Evangelio que anunciamos las mujeres. «La savia que nos da vida si permanecemos en Él»

La vid nos nutre a nosotras, a nosotros, para ser verdaderos sarmientos y dar fruto, fruto en abundancia.

Juana Bruzzone

30 abril, 2021, 12:29 pm
6 mins

Domingo 2 de mayo de 2021
Evangelio según San Juan 3, 18-24

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Ustedes ya están limpios por las palabras que les he dicho; permanezcan en mí, y yo en ustedes.

Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; quien permanece en mí y yo en él o ella, da fruto abundante; porque sin mí no pueden hacer nada. A quien no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.

Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que deseen, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que den fruto abundante; así serán discípulos y discípulas míos».

LA SAVIA QUE NOS DA VIDA SI PERMANECEMOS EN ÉL

Jesús se vale de esta hermosa imagen, la vid verdadera, para hablarnos de Su Iglesia que es también Nuestra Iglesia. ¡Cómo no comprendiéramos quienes hemos crecido en un país de viñedos! El dueño de la viña es Dios Padre Madre. Jesús nos dice: “Mi Padre es el viñador”. La esencia, lo primordial, el que da vida en abundancia, ese es nuestro Dios Padre Madre. Jesús es la vid, la Vid verdadera, esa que nos hace llegar a nosotros y nosotras, los sarmientos, esa savia, esa esencia que es Dios Padre Madre.

Al permanecer junto a Él, nos puede llegar esta savia. La vid nos nutre a nosotras, a nosotros, para ser verdaderos sarmientos y dar fruto, fruto en abundancia. Al permanecer en Jesús, lo que es gracia, se realiza en nosotras la promesa: “Quien permanece en mí y yo en él o ella, dará mucho fruto”. Separados de Él no podemos hacer nada. ¡Qué alegría esta promesa! Especialmente, cuando sintamos que a veces no logremos hacer bien las cosas, que siempre nos quedamos debiendo. Jesús nos promete: “Darán mucho fruto” – es Él quien envía la savia para que esto ocurra.

La vid no es como los otros árboles que dan frutos separados, no, da racimos, con las uvas bien juntas, hasta apretadas, apoyándose una a la otra. Cada uva representa a una de nosotras, de nosotros, y el racimo a la comunidad espiritual a la que pertenecemos —parroquias, pastorales, movimientos apostólicos, congregaciones, familias—. Para todas esas comunidades solo una cosa es imprescindible: permanecer en Jesús. Una comunidad que permanezca en Jesús, a pesar de sus errores, de sus desaciertos, de sus pecados. Esa nos ayuda a crecer, a ser mejores cristianas y cristianos. Una comunidad que tenga relaciones horizontales, que todas y todos tengamos derecho a participar, donde no haya privilegios ni prejuicios. Donde no haya relaciones abusivas de poder, y se trasparenten las decisiones y lo económico.

Eso significa también que esa comunidad se hace corresponsable de lo que le ocurre, de los errores y pecados cometidos. Es gravísimo lo que hicieron los sacerdotes quienes cometieron abusos sexuales, de poder y de conciencia, y quienes encubrieron tales crímenes. Es gravísimo y ni la justicia eclesiástica ni la del Estado aún han respondido adecuadamente para brindar por lo menos algo de reparación y justicia a las víctimas y sobrevivientes.

Adicionalmente, los laicos y las laicas también tenemos responsabilidad por no mirar, por no denunciar, por no actuar firmemente ante este escándalo. Para reparar y sanar y reconstruir, en la medida que se pueda, somos corresponsables; uvas en el mismo racimo, nutridas por la misma savia, debemos asumir nuestra parte de la responsabilidad de denuncia y reparación. Pidamos a Jesús la gracia de vivir esta corresponsabilidad, de dar fruto en conjunto.

* Pueden encontrar todos los comentarios anteriores en Facebook: Mujeres Iglesia Chile, en la página de la Revista Mensaje: https://www.mensaje.cl/category/noticias/iglesia/

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Fuente: https://www.facebook.com/MujeresIglesiaChile

Profesora. Mujeres Iglesia Santiago.