El Evangelio que anunciamos las mujeres. «Me envió a anunciar la liberación»

Hay muchas historias y experiencias que requieren de libertad. ¿Cuáles crees que son hoy las realidades que necesitan de liberación?

Cynthia Carolina Benavides Reyes

21 enero, 2022, 1:14 pm
7 mins

Domingo 23 de enero de 2022
Evangelio según San Lucas 1,1-4;4,14-21

Muchos han tratado de relatar ordenadamente los acontecimientos que se cumplieron entre nosotros, tal como nos fueron transmitidos por aquellos que han sido desde el comienzo testigos oculares y servidores de la Palabra. Por eso, después de informarme cuidadosamente de todo desde los orígenes, yo también he decidido escribir para ti, excelentísimo Teófilo, un relato ordenado, a fin de que conozcas bien la solidez de las enseñanzas que has recibido.

Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu y su fama se extendió en toda la región. Enseñaba en las sinagogas de ellos y todos lo alababan.

Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”.

Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en Él. Entonces comenzó a decirles: “Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír”.

ME ENVIÓ A ANUNCIAR LA LIBERACIÓN

La primera experiencia con Jesús Resucitado, una no la olvida jamás. Precisamente porque ese encuentro personal habla de Liberación y eso no lo podemos callar.

¡Cuánto sopla la Ruaj, Espíritu de Dios! en momentos de libertad, cuando decidimos hablar con verdad, cuando optamos por soltar, por re-mirar y resignificar. Cuando le ponemos nombre a las cosas y tratamos de reparar o transformar. Cuando volvemos a contemplar nuestras huellas, a hacerle frente a nuestras heridas. ¿Te acuerdas de ese primer encuentro? ¿O de algún otro encuentro con Jesús Resucitado? Te invito a traerlo a la memoria, a la memoria del cuerpo, y de allí, preguntarte:

¿Cuántas veces han sentido que nos han oprimido? ¿Cuántas otras que nos han silenciado? ¿Cuántas veces hemos sentido que no hemos podido ver? ¿Cuántas otras no nos han creído?

Hay muchas historias y experiencias que requieren de libertad. ¿Cuáles crees que son hoy las realidades que necesitan de liberación?

Siente, piensa, pasa por el corazón, escucha… Permite conectar unos minutos…

Para mí, hay realidades que me conmueven y mueven. Realidades donde experimento la liberación por Jesús Resucitado, como en la reciente aprobación del matrimonio igualitario. También, muchas realidades en las que quisiera que Jesús se pueda hacer presente.

Como las personas que están en situación de pobreza. Según los últimos resultados de la CASEN, la pobreza en Chile subió al 10,8% y se ha agudizado aún más en pandemia. Más de 2 millones de personas. Por todas aquellas familias, justicia y dignidad.

Pienso también en aquellas(os) víctimas y sobrevivientes de abusos sexuales dentro y fuera de la Iglesia católica. Abusos por parte de desconocidas(os) y conocidas(os), de familiares, personas de confianza, etc. En aquellas religiosas(os), laicas(os), que han alzado la voz ante abusos de conciencia, sufriendo por años maltratos, humillaciones y daños psicológicos. Cuando han hablado para ayudarse, ayudar a otras(os) e intentar recomponer sus vidas. Por todas(os), justicia, reparación y no complicidad.

Traigo a esta oración también a todas las víctimas de femicidio. De acuerdo a datos entregados por la Red Chilena Contra la Violencia Hacia Las Mujeres, durante el año 2021, 54 mujeres fueron asesinadas. Cuatro mujeres instadas al suicidio femicida y ocho mujeres con registro de otros asesinatos por violencia femicida. En lo que va del año, ya se han registrado dos femicidios consumados y hemos visto en las redes muchos otros casos frustrados. Las vemos disparadas, golpeadas con objetos contundentes, quemadas a lo bonzo, apuñaladas, asfixiadas, golpeadas, degolladas, descuartizadas. Por todas aquellas mujeres, a quienes les han quitado la vida y por todas las sobrevivientes, justicia, reparación y prevención.

Tantas realidades y tantas misiones. La misión de Jesús de Nazaret, fue hablarnos de aquella experiencia de liberación. ¿Cómo puedo hacer visible a Jesús Resucitado en tantas situaciones similares? ¿En qué realidades quieres aportar con tu misión?

Jesús me ha enseñado a amar en libertad, a seguir sus pasos anunciando la Buena Nueva de Jesús Resucitado que nos ama tal cual somos y nos sueña felices.

Que nuestro camino junto a Dios, que es Madre y Padre, sea fecundo, libre y en esa libertad puedas amar y ayudar mucho, en todos los espacios y en todas las realidades.

Con cariño y gratitud.

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Mujeres Iglesia Valparaíso, integrante de la coordinación Mujeres Iglesia Chile.