El Vaticano inicia la primera investigación sobre Emanuela Orlandi a 35 años de su desaparición

Es uno de los misterios vaticanos. Un caso de una joven desaparecida en su territorio hace más de 30 años y de la que nunca más se supo nada.

José Manuel Vidal

12 abril, 2019, 11:45 am
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No ha aparecido ni viva ni muerta. El caso de Emanuela Orlandi ha saltado en repetidas ocasiones a las portadas de los periódicos de todo el mundo (especialmente los italianos). Y vuelve, una vez más, porque, por fin, el Vaticano parece decidido a colaborar en el esclarecimiento del caso.

El Vaticano inició una investigación para determinar si una tumba del cementerio alemán que se encuentra junto a la Basílica de San Pedro contiene los restos de la joven italiana Emanuela Orlandi, quien desapareció en Roma en 1983 cuando tenía 15 años sin dejar rastros.

“Esperamos que haya llegado por fin el momento de la verdad y hacerle justicia a Emanuela”, planteó Pietro Orlandi, hermano de la joven, al diario La Repubblica.

El caso de Orlandi, hija de un empleado vaticano, desaparecida el 22 de junio 1983, se convirtió desde entonces en uno de los misterios más extraños de las últimas décadas en Italia, con gran repercusión internacional.

La segunda confirmación de la investigación vaticana llegó de la abogada de la familia, Laura Sgrò, quien destacó “las investigaciones puestas en marcha por el Vaticano” y puso a disposición “una plena colaboración, continuando de todos modos nuestras actividades de investigación”, según La Repubblica.

La propia familia hizo el pedido de investigar una tumba del cementerio alemán luego de que la abogada recibiera una carta anónima con indicaciones de “investigar al ángel”, en referencia a una de las lápidas del lugar.

La tumba se encuentra en el cementerio teutónico, dentro de los muros vaticanos, donde una vez estuvo el llamado Circo de Nerón, lugar de martirio de muchos de los primeros cristianos, y posteriormente pasó a ser propiedad de una fundación alemana.

En este cementerio, apoyada en una de las paredes, se encuentra una estatua de un ángel que sostiene una sábana con el texto latino “Requiescat in pace” (Descanse en paz), mientras que en la lápida hay una inscripción fúnebre dedicada a la princesa Sofía y al príncipe Gustavo von Hohenlohe, quien en 1857 fue nombrado arzobispo por el Papa Pío IX.

El año pasado, la aparición de huesos humanos en la nunciatura del Vaticano en Italia había alimentado sospechas sobre una posible relación con el caso Orlandi, pero fueron luego desestimadas por los peritos. (José Manuel Vidal/Telam)

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Fuente: www.religiondigital.org

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