Ex presidente francés Sarkozy declara bajo arresto por financiación ilegal

La oficina anticorrupción investiga sobre una financiación ilegal de su campaña en 2007 por parte del régimen de Libia. Una historia de favores y traiciones.

Federico Berti

21 marzo, 2018, 12:12 pm
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No es la primera vez que el ex presidente de Francia Nicolas Sarkozy es demorado por la policía que lo investiga desde que terminó su mandato, en 2012, por casos de corrupción y por denuncias de financiación ilícita de su campaña electoral. Ha sido nuevamente demorado, durante no más de 48 horas, según establece la ley, para responder sobre sus relaciones con Libia a través del fallecido líder Muhammar Gadafi, muerto luego del levantamiento de 2011 que sumió el país en el caos y que ha sido impulsado particularmente por Francia.

En base a revelaciones del diario Mediapart, en 2012, se abrió una investigación judicial para verificar si es cierto que Gadafi devolvió favores a Sarkozy, financiando su campaña con 50 millones de euros en 2007.

Libia fue acusada durante años de haber apoyado el terrorismo internacional y sometida a sanciones comerciales. Su admisión de culpas y la reparación a las víctimas de atentados hizo que desde 2005 volviera a integrarse a la comunidad internacional. España, Francia e Italia estrecharon vínculos con el país norteafricano. Sin embargo, en 2011, sobre todo Francia y luego Italia, participaron de los bombardeos contra el régimen líbico, con un giro de 180 grados en las relaciones.

El único ex presidente francés condenado durante la V República, el actual régimen constitucional fundado en 1958, es el antecesor de Sarkozy, Jacques Chirac, por el caso de los empleos ficticios en la alcaldía de París. En el caso de Sarkozy hay testimonios que aseguran la entrega de maletas repletas de billetes a través del intermediario franco-libanés Ziad Takieddine, según relatan los periodistas de Mediapart Fabrice Arfi y Karl Laske, autores del libro Avec les compliments du guide. Sarkozy-Khadafi, l’histoire secrète. La versión oficial, escriben Arfi y Laske, es que el dinero era un pago de Libia al Ministerio francés de Interior a cambio de la formación de agentes libios.

Por otra parte, el diario Le Monde recuerda que Abdallah Senoussi, ex jefe de los servicios de espionaje militar libios, confirmó el testimonio de Takieddine, así como documentos en manos del ex ministro del Petróleo de este país, Choukri Ghanem, que murió ahogado en el Danubio, en Viena, en 2012.

Arfi y Laske revelaron el mismo año un documento, atribuido al dirigente libio Moussa Koussa, que supuestamente acredita un acuerdo para que Libia financiase con hasta 50 millones de euros la campaña de Sarkozy. “Que Sarkozy devuelva el dinero que ha aceptado de Libia para financiar su campaña electoral”, dijo en 2011 Saif Al-Islam Gadafi, hijo del líder libio.

El ex presidente francés niega todas estas evidencias indignado. Pero lo cierto es que en 2011 la muerte del líder libio fue tan inexplicable como el levantamiento en su país, donde la presencia de fuerzas especiales francesas fue reportada por varios medios desde el comienzo de los choques. La intervención de Francia e Italia en los bombardeos se justificó sobre la base de falsas evidencias de masacres perpetradas por el régimen libio. Se especuló que Francia quiso de ese modo castigar a Gadafi por los acuerdos comerciales preferenciales con Italia y el gobierno de Roma fue forzado a participar del ataque para evitar el bombardeo de las plantas de gas de empresas italianas instaladas en Libia. La muerte del líder libio evitó que pudiera contar detalles de la relación especial con los dos países europeos. Italia en 2009 había firmado incluso un pacto de amistad bilateral, renegado sucesivamente en 2011.

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Fuente: http://ciudadnueva.com.ar

Escribe para revista Ciudad Nueva de Argentina.