Sr. Director:
El pasado 15 de mayo se recordó nuevamente el Día Internacional de la Familia. Es importante ampliar nuestra mirada sobre aquello que entendemos por familia. Durante décadas predominó una visión única y tradicional de lo familiar; sin embargo, la evidencia científica y la experiencia cotidiana muestran que hoy las familias adoptan múltiples formas: monoparentales, reconstituidas, homoparentales, extendidas, adoptivas, entre muchas otras configuraciones posibles.
La investigadora británica Susan Golombock, en su trabajo «Familias modernas: padres e hijos en las nuevas formas de familia», ha mostrado consistentemente que el bienestar de niños y niñas no depende exclusivamente de la estructura familiar, sino principalmente de la calidad de los vínculos afectivos, la estabilidad emocional y la capacidad de cuidado de quienes ejercen la parentalidad. Quizás uno de los mayores desafíos contemporáneos sea justamente dejar de preguntarnos cómo debe verse una familia y comenzar a preguntarnos qué condiciones permiten que quienes la integran puedan desarrollarse con seguridad, afecto y dignidad. Lo que nos ha mostrado la ciencia es que las familias cambian con el tiempo, pero la necesidad humana de cuidado, pertenencia y amor sigue siendo la misma.
Pablo Vergara Barra
Instituto de Bienestar Socioemocional, UDD