Inmigrantes: regularizar es justo, humanitario y patriótico

Sr. Director:

Los inmigrantes en situación de irregularidad fueron notificados, por el hoy presidente electo, de que está en curso una cuenta regresiva para que abandonen voluntariamente el país, pues de otro modo su expulsión será inevitable. El actual Gobierno tiene exactamente el mismo plazo para realizar una gestión que es indispensable, justa, humanitaria y patriótica.

En Chile hay unos 330.000 inmigrantes en situación irregular, ¿a quiénes aprehenderá el gobierno venidero? No a aquellos sin domicilio conocido, que son unos 100.000 extranjeros indocumentados que no concurrieron al empadronamiento biométrico realizado por la actual administración. A la inversa, la anunciada expulsión recaerá en quienes honestamente se empadronaron, ofrecieron sus huellas dactilares, proporcionaron sus antecedentes personales y domicilios a la autoridad, con el evidente propósito de integrarse regularmente al mundo del trabajo y a la convivencia social.

Pues bien, ha llegado la hora de avanzar por la única vía que otorga sentido al proceso de empadronamiento, pues dejar a los miles de inmigrantes honrados a merced de un gobierno que preferirá expulsarlos a ellos sería una omisión contraria al elemental deber de humanidad.

El actual gobierno se halla ante el deber político y moral de poner en marcha con urgencia un plan de regularización que, con estricto apego a la legalidad vigente, solo excluya a quienes se resistieron a concurrir al proceso de empadronamiento o cuentan con antecedentes penales. La inmensa mayoría del país comprenderá las ventajas que conlleva normalizar la situación de esa mayoritaria proporción de migrantes honorables, con los beneficios que ello significará para la población nacional.

Jaime Esponda

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