En el fervor se acoge una debilidad que nos unifica, nos saca de la dispersión y nos devuelve al amor que se entrega en la pasión de Cristo por la humanidad hasta hacernos capaces de contagiarlo a los demás.
El escándalo que provocaron en el poeta Adam Zagajewski unos tibios aplausos a una interpretación magistral de Mozart lo llevó a publicar en 2005 su ensayo En defensa del fervor. Alertaba de que la pérdida de entusiasmo, sacrificio y arrojo es una de las taras de nuestro tiempo y está en el origen de muchas crisis que lamentamos. Vivir con fervor va tiznado de desprecio y condescendencia: gente exaltada, extremista, inestable y un tanto ridícula. Vincularse, de débiles; la apatía, signo de sofisticación. Sin embargo, lo que hacemos sin fervor no perdura: «cae», porque en el fondo no terminamos de creerlo.
La pérdida de entusiasmo, sacrificio y arrojo es una de las taras de nuestro tiempo y está en el origen de muchas crisis que lamentamos.
En sintonía, en Evangelii Gaudium el papa Francisco identifica la pérdida de fervor como el gran enemigo del anuncio de Jesucristo muerto y resucitado. Cuando nuestro tono vital es desapasionado y respondemos como quien despacha incordios, no resultamos creíbles; y con nosotros, tampoco el Evangelio.
Mucho antes, San Ignacio de Loyola apuntaba que la desolación espiritual nace de la tibieza y la pereza: de perder el fervor. Pero también como oportunidad para probar la autenticidad de nuestro ser cristianos: ¿buscamos a Dios por el consuelo que nos da? ¿O entramos en una relación gratuita, abierta a dejarnos transformar por Él? Perseverar entonces, contra toda apariencia, dirá también, nos hace crecer en conocimiento y amor de Dios.
En el fervor se acoge una debilidad que nos unifica, nos saca de la dispersión y nos devuelve al amor que se entrega en la pasión de Cristo por la humanidad hasta hacernos capaces de contagiarlo a los demás. Ojalá la cercanía a su Corazón despierte en nosotros ese fervor, y no los aplausos tibios del auditorio que enfervorizó a Zagajewski.
Fuente: https://pastoralsj.org / Imagen: Pexels.