Malaui: Perfect está abriendo el camino para que las chicas accedan a la universidad

…Vio a amigas obligadas a casarse, para que sus familias tuvieran menos bocas que alimentar. Perfect quería algo diferente para las chicas como ella y su hermana.

Servicio Jesuita a Refugiados

26 septiembre, 2019, 11:22 am
6 mins

Perfect y su hermana tenían doce y catorce años cuando sus padres fueron asesinados durante la guerra civil en Burundi. Un pastor local las llevó a la frontera con Malaui y las dejó en manos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). En 2012, ambas fueron trasladadas al campamento de refugiados de Dzaleka.

Perfect y su hermana fueron matriculadas en las escuelas del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), donde sobresalieron como estudiantes. Ambas completaron la escuela secundaria; sin embargo, debido a la falta de oportunidades de cursar una educación superior, la hermana de Perfect decidió casarse.

En 2017, Perfect participó en un grupo de debate del JRS y la Fundación Fidel Götz sobre los desafíos que enfrentan las niñas en Dzaleka. Ella describió cómo las muchachas abandonaban la escuela porque tenían que cuidar de sus hermanos, y cómo la endémica violencia sexual y de género (VSG) en el campamento afectaba su capacidad para continuar sus estudios. Ella vio a amigas obligadas a casarse, para que sus familias tuvieran menos bocas que alimentar. Perfect quería algo diferente para las chicas como ella y su hermana.

DAR RESPUESTAS A LOS OBSTÁCULOS A LA EDUCACIÓN DE LAS NIÑAS

Dzaleka fue construido para 4 mil personas, pero actualmente alberga a 40 mil solicitantes de asilo y refugiados. Con un promedio de 500 nuevas llegadas mensuales, Dzaleka está superpoblada y sus servicios educativos no pueden soportar el ritmo del crecimiento de la población.

Hay una escuela primaria formal en el campamento y otra de secundaria. Por cada 87 estudiantes solo hay un maestro. En los primeros niveles de primaria, suele haber tantas niñas inscritas como niños, pero a partir del sexto grado, las niñas comienzan a dejarlo en un número mucho mayor en comparación al de los niños. Entre otras razones están las presiones económicas, la preocupación por su seguridad, la falta de saneamientos, el matrimonio precoz y los embarazos, la violencia sexual y de género y la falta de oportunidades educativas futuras.

Con el Proyecto Naweza, creado en asociación con la Fundación Götz, el JRS ha comenzado a abordar estos desafíos mediante el empoderamiento de las niñas refugiadas y un aumento de su acceso a la educación de calidad y a oportunidades económicas. Gracias a las aportaciones de las niñas del campamento, como Perfect, Naweza proporciona kits higiénicos, saneamientos e infraestructuras de protección para ayudar a que la asistencia a la escuela sea regular y segura. Naweza organiza actividades de participación comunitaria para sensibilizar sobre la importancia de la educación de las niñas y el potencial que esta aporta para los beneficios económicos y sociales a largo plazo. Los Clubes de Chicas de Naweza ofrecen formación y capacitación en habilidades para la vida para combatir los estereotipos de género que conducen al matrimonio precoz y a la VSG.

Perfect participó en el diseño del proyecto. Ella promovió los primeros Clubes de Chicas, y ahora es una de las estudiantes de Naweza.

ALLANANDO EL CAMINO PARA EL ACCESO A LA UNIVERSIDAD

Gracias a este grupo de debate inicial con Perfect y sus pares, el JRS y la Fundación Götz supieron que el mayor desafío para tener acceso a la educación superior en Malaui eran los costos prohibitivos de las matrículas. A Perfect y a sus compañeros se les preguntó: «¿Les interesaría continuar su educación en Malaui si la matrícula se cubriera con una beca?» La respuesta fue un rotundo «¡Sí!».

Los fondos iniciales de becas se pusieron a disposición a través de Naweza en 2018, y Perfect ahora está estudiando trabajo social en la Universidad Católica de Malaui.

De los 3 mil estudiantes que se presentaron para entrar en la universidad durante el último periodo de admisión, solo 800 fueron aceptados. Perfect y otras tres jóvenes de Dzaleka se encontraban entre las admitidas.

«No dejaré que los problemas que he sufrido en la vida me detengan. Los usaré como peldaños hacia un futuro más brillante. Creo que otras chicas del campamento seguirán mis mismos pasos hacia este futuro», dice Perfect.

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Fuente: https://jrs.net

El Servicio Jesuita a Refugiados es una organización católica internacional que trabaja en más de 50 países, con la misión de acompañar, servir y defender los derechos de los refugiados y desplazados forzosos.