En el primer aniversario de su fundación, Mensaje publica un balance e invita a un diálogo con sus lectores para dar fuerza a su misión de llevar “el mensaje cristiano frente al mundo de hoy”. Reproducimos ese texto y recordamos sus primeros editoriales.
Con este número se completa el primer año de MENSAJE. Podemos, pues, ponernos delante los diez cuadernos aparecidos y hacer, justamente con amigos del país y del extranjero, un balance del trabajo realizado.
Ante todo, hemos de felicitarnos por nuestros compatriotas. Desde Arica a Magallanes hay hombres y mujeres de todas las capas sociales interesados por los problemas que se plantean en el mundo y en la patria. Han buscado en nuestra revista “el mensaje cristiano frente al mundo de hoy”.
El camino recorrido
¿Hemos respondido a las expectaciones de todos? Sería demasiada pretensión suponerlo. Nosotros mismos estamos lejos de creer que hemos llegado al ideal que nos propusimos. Y, sin embargo, el enorme interés suscitado parece indicar que al menos se ha cumplido una buena parte.
Hasta ahora un buen número de artículos de orientación han visto la luz en varios campos: teología, filosofía, moral, psicología, educación, sociología, literatura, historia. Los “Signos del Tiempo” han ido presentando diversos aspectos de la realidad que vive la generación actual en nuestra patria y en el exterior, especialmente en los países donde nuestros hermanos luchan por su fe. Las secciones de Bibliografía han procurado informar al lector y guiarlo en esta materia.
Especial interés han despertado los comentarios a diversos acontecimientos de la vida nacional: las aspiraciones bolivianas a territorio chileno, el Mensaje del Presidente de la República, las elecciones presidenciales. Este último artículo nos lleva a tratar un punto de importancia.
Mensaje y la política
Diversas actitudes puede tomar una revista ante los acontecimientos políticos de la patria. Puede entrar abiertamente a favor de uno u otro bando, de uno u otro candidato. Esta acción es, en sí, perfectamente legítima: una revista toma parte en favor de la corriente que le parece más acertada.
Puede también abstenerse completamente de tomar cartas en los asuntos políticos. Dedicada a problemas técnicos (economía, arquitectura, medicina, etc.), o a problemas meramente culturales (literatura, pintura, cine), no tendría por qué opinar sobre una elección presidencial.
Pero no puede quedarse en un silencio cómodo una revista cuya misión es orientar a los cristianos según el mensaje del evangelio. No descenderá el campo netamente político —porque no es una revista partidista— pero precisará los principios morales que deberán tener presente los ciudadanos al actuar ellos.
En medio de la lucha apasionada de la política, MENSAJE ha mantenido la altura que de tales publicaciones pide la Iglesia. La Esposa de Cristo Reúne en su comunión a hijos que profesan una misma fe y se guían por unos mismos principios, pero a esos hijos les deja en libertad de acción cuando ella, la Iglesia, no está amenazada en su existencia o en su doctrina.
No puede quedarse en un silencio cómodo una revista cuya misión es orientar a los cristianos según el mensaje del evangelio. No descenderá el campo netamente político, pero precisará los principios morales que deberán tener presente los ciudadanos al actuar ellos.
El presente
Al terminar su primer año de vida sufre MENSAJE la pérdida de su fundador y primer director, el R. P. Alberto Hurtado Cruchaga. La revista fue siempre una antigua aspiración suya; él orientó; a él se debe el apoyo de tantos amigos nuestros que desde el principio confiaron en MENSAJE porque confiaban en el P. Hurtado. En este número publicamos un artículo que él quiso fuera su despedida, si bien contamos con una expresa aprobación suya para publicar también varios escritos todavía inéditos del mismo Padre.
El futuro
Tenemos confianza en nuestro público y chileno también en el más vasto público sudamericano que ha recibido la revista como interesante contribución al estudio de los problemas contemporáneos.
Seguros de la simpatía que despierta toda empresa difícil, pedimos a nuestros lectores que nos hagan llegar una crítica constructiva. Deseamos saber:
1) qué ha gustado,
2) qué no ha gustado,
3) qué piden los lectores a MENSAJE en su segundo año de vida.
No dudamos que ayudado por los escritos y la propaganda de nuestros amigos, y con las críticas de todos, la revista irá cumpliendo cada día mejor su misión de llevar “el mensaje cristiano frente al mundo de hoy”.
En sus “cuadernos” publicados desde que, fundada por san Alberto Hurtado, comenzó a circular en octubre de 1951 y hasta septiembre de 1952, la revista solo presentó tres editoriales. Vale decir, textos sin firma de autor y en los que se asumía presente su visión institucional.
El primero fue el de octubre de 1951 que comenzaba con el título “Una nueva revista” (texto ya presentado en esta sección) y, en él, Alberto Hurtado abordaba la finalidad de esta publicación impulsada por él.
Solo en mayo de 1952 aparece nuevamente un editorial, titulado “Cuarenta años de episcopado”, que saluda y homenajea al cardenal José María Caro por haber cumplido cuarenta años como obispo. “¿Quién iba a pensar, hace más de medio siglo, que aquel joven sacerdote, aquejado por la enfermedad, iba a recorrer todos los honores de la Iglesia chilena? […] Bella es la tarea que ha cumplido. Por ella ha recibido dos dones en este mundo: el amor y el honor. ¿Cuál prefiere de los dos? El que más lo asemeja a Cristo, el amor, la caridad. Por caridad, por amor a los hombres, su vida ha sido ha sido una consagración al deber, al sacerdocio, a la santidad”1.
El tercer editorial fue publicado en septiembre de 1952 bajo el título “El P. Alberto Hurtado S.J.” (texto ya presentado en esta sección), una semblanza de su persona y su obra.
En noviembre, un cuarto editorial, titulado “Nuevo gobierno” y de una extensión de cuatro páginas y media, fue publicado aludiendo al periodo del presidente Carlos Ibáñez del Campo iniciado tras las elecciones del 4 de septiembre de 1952. “La Iglesia puede también alegrarse de lo que parece va a ser la orientación fundamental del nuevo gobierno: dentro del molde de autoridad y austeridad que se ha proclamado (y que, junto con la impersonalidad, la estricta legalidad, el espíritu cívico, la equidad y la eficiencia, vienen a formar el legado portaliano), es indudable que llevará un sincero y hondo sentido social y popular; como que el significado más claro del cuatro de septiembre se refiere precisamente a eso: sin ir al capitalismo individualista ni al comunismo, como si fueran los únicos términos posibles para optar, insistir en la urgencia de soluciones equilibradas y prudentes pero efectivas y justas a los angustiosos problemas en que se debate la vida del pueblo”2.
No otorgándose presencia relevante a algún editorial, en las quince ediciones de Mensaje de 1951 y 1952 artículos sobre una amplia diversidad de temáticas tuvieron un espacio principal.
Como ya se ha publicado en esta sección, tras el primer editorial —presentado en octubre de 1951— venía un escrito del padre Alberto Hurtado: “Psicología de la juventud. Juventud de la preguerra”.
Después, “Defendiendo la unidad personal de Cristo”, de Julio Jiménez Berguecio S.J., se presentó en noviembre; “Navidad”, de Carmen Valle, en diciembre; “Un centenario: el padre Alonso Ovalle”, de Walter Hanisch Espíndola S.J., en enero-febrero de 1952; “Pedro Prado, un verdadero poeta”, de Alfredo Peña Ríos, en marzo-abril; “Las campañas pro paz”, de Luis Velasco, en mayo; “Los religiosos ante ‘nuestra organización democrática’”, de Julio Jiménez Berguecio S.J., en junio; “San Ignacio y el servicio social”, de Agustín Klaas S.J., en julio; “Trascendencia de la Iglesia”, de monseñor Manuel Larraín Errázuriz, en agosto; y “Apóstol de Jesucristo”, también de este último obispo, en septiembre; “Apremiantes reformas sociales”, de Alberto Hurtado, en octubre; “Un pastor menos”, de Gabriela Mistral, en noviembre, y “Navidad”, de Andrés Cox Balmaceda S.J., en diciembre de 1952.
En tanto, desde octubre de 1951 a agosto de 1952, se lee: “Director: Alberto Hurtado Cruchaga S.I. Subdirectores}: Carlos Aldunate Lyon S.I. José Cifuentes Grez S.I.”.
Desde septiembre ese espacio comienza a presentar: “Director-fundador: (+) R.P. Alberto Hurtado Cruchaga S.I. Director: Pedro Alvarado Oyarzún S.I. Subdirectores: Carlos Aldunate Lyon S.I., Francisco Dussuel Díaz S.I. Comité de redacción: José Aldunate Lyon S.I., José Cifuentes Grez S.I., Andrés Cox Balmaceda S.I., Walter Hanisch Espíndola S.I., Jorge Fernández Pradel S.I.; Miguel Iturrate Acuña S.I., Julio Jiménez Berguecio S.I. Secretario de redacción: Germán Barros Valenzuela S.I.”.
1 Mensaje N° 8, p. 241.
2 Mensaje N° 14, p. 532.