Porque mis colores pascuales son siempre otoñales/ llenos de metamorfosis ecológica/ colmados de espera/ con silencios en la profundidad/ con el ángel amaneciendo el otoño.
Por volver a reescribir el poema
Porque mis colores pascuales siempre serán otoñales.
En ese acompasado repliegue de un árbol que vive su muerte y su resurrección
en el color
en la textura
en el viento que mueve sus hojas.
Quizás Dios resucitó al Hijo con la mecida de los árboles
con el resonar de una corteza antigua
con un silencio enraizado en el barro profundo y húmedo.
Mis colores pascuales son otoñales y mi otoño es mi brindis de resurrección
mi sonido que mece el alma del que camina a través del follaje
del que abre su palabra diciendo
no está aquí
no lo busquen entre las piedras del sepulcro
no mires aquí, porque aquí no está.
Mis colores pascuales son siempre otoñales
y mi otoño hermana naranja
amarillo
café y Pascua
sepulcro vacío y árbol vacío de hojas
silencio de domingos
abrazo lleno de promesas y de complicidad
con pan, vino y evangelio.
Porque mis colores pascuales son siempre otoñales
llenos de metamorfosis ecológica
colmados de espera
con silencios en la profundidad
con el ángel amaneciendo el otoño.
Imagen: Pexels.