República Democrática del Congo, guerra y ébola agravan la crisis: más de 48 mil nuevos desplazados

Se agrava la epidemia de ébola. Entre las consecuencias más preocupantes está el aumento de la mortalidad materna. Muchas mujeres embarazadas evitan los hospitales y las visitas prenatales por temor a ser aisladas en caso de sospecha de contagio. Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Población, en las semanas posteriores al inicio de la epidemia el número de muertes relacionadas con el parto en Ituri casi se duplicó.

Continúa empeorando la situación humanitaria en la República Democrática del Congo, donde el conflicto en el este del país y la mayor epidemia de ébola jamás registrada en el territorio están poniendo bajo presión a la población y al sistema sanitario. Según las Naciones Unidas, desde mediados de julio más de 48.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa de los combates en los territorios de Uvira, Fizi y Mwenga, en Kivu del Sur. Los enfrentamientos han provocado víctimas civiles y daños a las infraestructuras.

NO SE DETIENE LA ALARMA POR EL ÉBOLA

A agravar el panorama está la epidemia de ébola, que según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud ha alcanzado 3.605 casos confirmados y 1.587 fallecimientos, con una tasa de letalidad del 44%. La epidemia, iniciada en mayo en la provincia de Ituri, se ha extendido a otras cuatro provincias y continúa registrando un ritmo de propagación definido por la OMS como «excepcional», hasta el punto de requerir un refuerzo urgente de la respuesta sanitaria.

AUMENTA LA MORTALIDAD MATERNA

Entre las consecuencias más graves está el impacto sobre las mujeres embarazadas. Por miedo a contraer el virus o a ser puestas en aislamiento, muchas futuras madres han dejado de someterse a los controles prenatales y eligen evitar los hospitales incluso en el momento del parto. Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA), después del inicio de la epidemia la mortalidad materna en Ituri casi se duplicó, pasando de una media de 3,1 a 5,8 fallecimientos por semana.

También han aumentado los partos fuera de las estructuras sanitarias, mientras el sistema de salud está sometido a una dura presión por el traslado de personal y recursos hacia la respuesta al ébola, por las huelgas del personal y por los ataques contra hospitales y trabajadores sanitarios.

En este contexto de violencia y precariedad llegan también señales de esperanza desde las comunidades locales. En Mungbere, en el noreste del país, la población recibió con una gran celebración el regreso del padre Gian Maria Corbetta, misionero comboniano, médico y director del hospital Anoalite desde hace más de treinta años, punto de referencia sanitario para una amplia zona del Alto Uele.

El sistema de salud está sometido a una dura presión por el traslado de personal y recursos hacia la respuesta al ébola, por las huelgas del personal y por los ataques contra hospitales y trabajadores sanitarios.


Fuente: www.vaticannews.va/es / Imagen: Pexels.

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