Revista Mensaje N° 698: «La fraternidad es más fuerte que el fratricidio»

En los lugares de la visita papal a Irak aparecieron muchos carteles de bienvenida. “Las personas son de dos tipos: o son tus hermanos en la fe o tus iguales en humanidad”.

Antonio Spadaro sj

13 mayo, 2021, 1:36 pm
34 mins

Un par de días antes de iniciar su viaje a Irak, realizado entre el 5 y el 8 de marzo, el papa Francisco se había referido a él en su audiencia general: “Hace mucho tiempo que quería encontrarme con aquellas personas que tanto han sufrido; para encontrarme con esa Iglesia martirizada en la tierra de Abraham. Junto con los demás líderes religiosos, también daremos un paso más en la fraternidad entre los creyentes». Concluyó: «El pueblo iraquí nos está esperando» y «no se puede decepcionar a un pueblo por segunda vez».

De hecho, el viaje apostólico número 33 de Francisco cumplió un deseo que ya había sido expresado por san Juan Pablo II. En sus peregrinaciones jubilares de 2000, el papa Wojtyla fue primero al Sinaí y al mes siguiente a Tierra Santa, visitando el Monte Nebo y Jerusalén. Su deseo había sido combinar estas dos peregrinaciones con otra a Ur, la ciudad de los caldeos, en Irak, pero no fue posible: Estados Unidos, gobernado por Bill Clinton, estaba en contra, temiendo que la presencia del Papa fortaleciera a Sadam Husein. Finalmente, el propio gobernante iraquí se opuso a la idea.

El papa Juan Pablo II luego alzó su voz contra la «guerra relámpago» de 2003, que terminó con el derrocamiento del gobierno de Saddam. Pero no fue escuchado. Desde entonces, el país se ha sumergido en una espiral de violencia agravada aún más por el grupo fundamentalista «Estado Islámico en Irak y el Levante», lo que había hecho pensar que una visita de un Papa sería imposible.

PERSPECTIVA GEOPOLÍTICA DE LA VISITA

Los significados envueltos en el itinerario del papa Francisco pueden entenderse si se evalúa el estado actual de Irak, y su importancia en la historia de la humanidad y las religiones. Considerada por algunos como el escenario del Edén bíblico, es una tierra de fuertes tensiones y heridas abiertas: uno de esos lugares que Francisco quiere tocar con sus propias manos, en testimonio y gesto curativo. La fertilidad de la tierra regada por ríos Tigris y el Éufrates, y las riquezas petroleras han sido fuente de grandes bendiciones, guerras y sufrimientos.

Mesopotamia fue la cuna de tres grandes civilizaciones antiguas: los sumerios, los babilonios y los asirios. De allí surgió la primera codificación escrita de leyes, el Código Hammurabi. Allí nació la fe de Abraham. Allí floreció la primera evangelización atribuida al apóstol Tomás, y se desarrolló la Iglesia de Oriente, que extendió su fecunda presencia a lo largo del Golfo Pérsico hasta la India, Afganistán y la antigua China. El islam hizo una de sus primeras conquistas y experimentó la división entre sunitas y chiitas. Parte del Imperio otomano y, tras el colapso de este último, confiado en 1920 por la Sociedad de Naciones a la administración británica por el Tratado de Sèvres, Irak se convirtió en una monarquía independiente en 1932 y en una República el 14 de julio de 1958.

Este contenido está disponible sólo para los suscriptores activos de Revista Mensaje. Si eres suscriptor, ingresa aquí, o bien, sigue aquí las indicaciones para suscribirte o renovar tu suscripción a nuestra revista.

Sacerdote jesuita italiano, periodista y escritor. Editor en jefe de la revista La Civiltà Cattolica.