Si no me coincide con nada, allí estaré

En muchas ocasiones, la participación en los sacramentos, la pertenencia a grupos de fe, la formación religiosa, e incluso el propio compromiso cristiano, no son una prioridad en la vida de tanta gente.

Hoy no voy al grupo. Yo este domingo no estaré en misa. Lo siento chicos, pero no me da tiempo. Me han puesto un examen mañana y no puedo ir a la reunión. Al final ha venido un amigo a verme y no voy a poder acercarme a la parroquia. Si no me coincide con nada, allí estaré. Me han cambiado la hora de los entrenamientos y no voy a poder estar. La convivencia me coincide con un viaje. No voy a los Ejercicios porque estaré de vacaciones con mi familia…

Son mensajes cotidianos en los grupos de WhatsApp de las distintas comunidades cristianas, especialmente en las de la gente más joven (aunque no solo). Nos muestran que, en muchas ocasiones, la participación en los sacramentos, la pertenencia a grupos de fe, la formación religiosa, e incluso el propio compromiso cristiano, no son una prioridad en la vida de tanta gente. Más bien son un adorno (bonito e importante, eso sí), que aparece cuando no hay demasiado que hacer, cuando se caen otros planes, o cuando no colisiona con nuestras verdaderas prioridades.

Y así, suele existir una gran diferencia entre los miembros de un grupo de WhatsApp y aquellos que participan verdaderamente después en las iniciativas para los que estos fueron creados. Existe un alto porcentaje de cristianos de nombre, o de grupo, que de alguna manera se engañan a sí mismos y creen engañar a los demás cuando se afirman y sienten miembros activos de tal y cual comunidad.

Suele existir una gran diferencia entre los miembros de un grupo de WhatsApp y aquellos que participan verdaderamente después en las iniciativas para los que estos fueron creados.

Salvando las distancias podríamos decir que santo Tomás fue también uno de ellos en la tarde del Domingo de Pascua. Él creía estar, pero en realidad no estaba. No sabemos cuál sería su excusa para no estar junto a los discípulos. Pero lo cierto es que le hizo perderse el acontecimiento más importante de todos los tiempos.

Y es que no da igual estar que no estar. Porque quien está no solo cumple con sus compromisos, sino que también se pone a tiro para que el Señor pueda aparecérsele y hacerle experimentar que está vivo.


Fuente: https://pastoralsj.org / Imagen: Pexels.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

logo

Suscríbete a Revista Mensaje y accede a todos nuestros contenidos

Shopping cart0
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo
0