Sínodo, en el briefing el llamado de un indígena: Permanezcamos unidos

En la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el cardenal Beniamino Stella, prefecto de la Congregación para el Clero; monseñor Alberto Taveira Corrêa, arzobispo de Belém do Parà (Brasil); Eleazar López Hernández, sacerdote católico indígena perteneciente al pueblo zapoteca (México); sor Mariluce dos Santos Mesquita, religiosa perteneciente a la etnia Barassana (Brasil), y Delio Siticonatzi Camaiteri, miembro del pueblo Ashaninca (Perú).

“En el centro está Jesucristo. Jesús nos une”. Las palabras pronunciadas por el representante de un pueblo indígena durante la conferencia de prensa tienen la fuerza de un llamamiento sincero y la intensidad de una súplica. Delio Siticonatzi Camaiteri, miembro del pueblo Ashaninca, un grupo étnico amazónico del Perú, pronunció las palabras. Así respondió a la pregunta de un periodista sobre la propuesta, que surgió durante el procedimiento sinodal, de un rito amazónico específico:

“Desde aquí les veo un poco inquietos, que no entienden lo que la Amazonía necesita. Nosotros tenemos nuestra cosmovisión, nuestra forma de ver el mundo que nos rodea. Y nos acerca más a Dios, la naturaleza. Nos acerca a mirar el rostro de Dios en nuestra cultura, en vivencia. Porque nosotros, como indígenas, vivimos la armonía con todos los seres que hay allí. Veo que no les cuadra la idea de nosotros como indígenas. Los veo preocupados, dudosos frente a esta realidad que buscamos como indígenas. No endurezcan su corazón, suavicen el corazón, es a lo que nos invita Jesús: que vivamos juntos. Creamos en un solo Dios, al finalizar todo ello vamos a estar unidos. Esto es lo que deseamos como indígenas. ¿Tenemos nuestros ritos? Sí, tenemos nuestros ritos, pero ese rito debe incorporarse al centro que es Jesucristo. No hay otra cosa que discutir sobre este tema. El centro que nos une en este Sínodo es Jesucristo” (Delio Siticonatzi Camaiteri, miembro del pueblo Ashaninca).

PARA LOS PUEBLOS INDÍGENAS EL SÍNODO ES UNA ESPERANZA

Delio Siticonatzi Camaiteri también explicó que el Sínodo es una esperanza para los indígenas. La Amazonía, dijo, es una inmensa realidad que sufre y grita porque no hemos sido capaces de valorarla. Ponemos nuestras esperanzas en el Sínodo porque hasta ahora, añadió, no hemos sido escuchados. Nos matan, explicó, “porque creen que no tenemos derechos”. Este Sínodo, subrayó, sanciona la apertura de un espacio de diálogo y encuentro para defender la Amazonía. Un espacio no solo para el Amazonas sino para el mundo entero.

UN VIAJE POR EL CAMINO DEL DISCERNIMIENTO

Respondiendo a una pregunta sobre las expectativas relacionadas con el Sínodo, Mons. Alberto Taveira Corrêa, arzobispo de Belém do Pará, Brasil, dijo: “No estamos aquí como si hubiese una lista de deseos o decisiones que deben ser tomadas en la dirección que yo u otras personas puedan querer. Estamos aquí para hacer un camino juntos y tratar de ponerlo en las manos del Santo Padre. Tengo mucha confianza, tengo grandes esperanzas”.

EL CELIBATO ES UN DON

El celibato es la gran belleza de la vida de un sacerdote, que sin embargo debe ser cultivado porque es un tesoro que crece en vasijas de barro. El cardenal Beniamino Stella, prefecto de la Congregación para el Clero, utilizó estas palabras para describir el don del celibato a los periodistas. Es un “don de Dios, que debe ser acogido”. “La Iglesia —recordó— ha sido la única institución que predica un compromiso para siempre: para los sacerdotes, la vida consagrada y el matrimonio”. “El don del celibato —subrayó el cardenal— representa hoy un gran desafío personal para los jóvenes y también para los sacerdotes”.

LA VOCACIÓN NECESITA EQUILIBRIO

“La oración, la disciplina y el compromiso personal”, dijo el cardenal Stella, son los tres requisitos para vivir el celibato. “Debemos hablar a los jóvenes y presentarles las exigencias del sacerdocio latino como un gran compromiso y una gran belleza”. Para ser aceptada, la vocación “necesita el equilibrio de una mente sana y una afectividad transparente”. “Lo que el Sínodo podrá decir sobre los nuevos caminos del ministerio —concluyó— lo dejamos al discernimiento de los padres sinodales y al discernimiento final del Santo Padre”.

RITO AMAZÓNICO

El prefecto de la Congregación para el Clero también respondió a una pregunta relacionada con la propuesta de un rito amazónico: “Es natural —dijo— que esta iniciativa provenga del Sínodo: los pueblos amazónicos sienten la necesidad de poder comunicarse con su lengua, sus símbolos y sus rituales locales. La Amazonía es una realidad multiétnica y multilingüe, compuesta por cientos de grupos étnicos y cientos de idiomas. Hay una expectativa en esta materia y también una necesidad concreta: veremos lo que dirá el Sínodo”.

FE E INCULTURACIÓN

“Queremos poder expresar nuestra fe en nuestra cultura y en nuestra lengua”, explicó Eleazar López Hernández, un sacerdote indígena católico perteneciente al pueblo zapoteca (México). La Iglesia —añadió— necesita generar rostros concretos a los que llegue una propuesta cristiana.

Finalmente, el tema de la espiritualidad indígena estuvo en el centro del discurso de la hermana Mariluce dos Santos Mesquita, religiosa perteneciente a la etnia Barassana (Brasil): “El Papa Francisco está escuchando y proponiendo reconocer, profundizar la espiritualidad indígena, interactuando con la Palabra de Dios, que ya predicamos”.

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Fuente: www.vaticannews.va

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