Sr. Director:
Llama la atención que revista Mensaje, en sus análisis de las guerras y la paz, no mencione una afirmación de Hans Küng basada en la historia: «Sin paz entre las religiones, no habrá paz entre las naciones». La guerra Irán-Israel ha sido una guerra de raíz religiosa: judíos y musulmanes del grupo religioso ultra no aceptan al otro diferente y lo quieren aniquilar.
El papa Francisco, en sus grandes encíclicas Fratelli tutti y Laudato si’, contribuyó a la paz interreligiosa, invitando a escribir en esos textos a otros líderes religiosos, y realizando viajes ecuménicos para promover la paz. Un papel de las religiones es contribuir a la paz, manteniendo vínculos interreligiosos de fraternidad. Sin embargo, si líderes religiosos belicistas participan en los gobiernos, su objetivo será animar a la guerra en nombre de Dios. Así, la separación Religión-Estado parece un imperativo para la paz.
Hans Küng leyó bien el pasado europeo y observó en él un aporte a nuestros problemas. No estaría demás que Mensaje recuperara a ese teólogo y reivindicara las prácticas ecuménicas del papa Francisco.
Valerio Fuenzalida
Académico Facultad de Ciencias de la Comunicación, PUC