Solidaridad

Sr. Director:

Se ha cumplido más de un mes desde los terremotos de Venezuela. Las consecuencias son heridas aún abiertas para miles de familias que han perdido seres queridos o los tienen heridos, que esperan encontrar a sus familiares que siguen bajo los escombros, que necesitan apoyo para volver a levantar viviendas, fuentes laborales, escuelas, centros de salud y mucho más.

Paralelamente, en Chile hemos visto cómo los sistemas frontales han dejado a innumerables familias sin un techo seguro donde vivir. Porque las emergencias son siempre diferentes. Lo son en escala, lugares y contexto.

Como capellán de TECHO, fui testigo directo de todo esto al viajar unos días a Caracas para visitar las zonas damnificadas. Pude interiorizarme de lo ocurrido viendo en terreno la afectación, escuchando a las familias que están en refugios y carpas, y evaluando condiciones para desarrollar construcciones de módulos de vivienda progresiva.

Como TECHO, estamos listos y a disposición para aportar en lo que sabemos hacer. Los rescatistas han hecho una gran labor y ahora les toca actuar a los voluntarios que pueden ser rescatistas 2.0, apoyando a las familias a volver a levantarse poco a poco, con respuestas ágiles, concretas y escalables.

No soltemos a Venezuela, tampoco a nuestro Norte chico. Que el abrazo solidario entre países y compatriotas no se quede en un sentimiento pasajero, sino que se convierta en fuerza real y voluntaria que reconstruya hogares, comunidades y esperanza.

Benjamín Donoso S.J.
Capellán de TECHO

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