Desarme: «Menos armas y más promoción social»

Por Mireia Bonilla y Manuel Cubías
El Secretario Adjunto del Dicasterio vaticano para el Desarrollo Humano Integral, padre Augusto Zampini, asegura que las religiones tienen un papel importante para inspirar a la detención de armas nucleares, pero las decisiones no las toman ellas, sino los líderes globales.

Entra en vigor la prohibición de la ONU sobre las armas nucleares

Por Fausta Speranza
El Tratado de Armas Nucleares ha alcanzado las 50 ratificaciones necesarias para entrar formalmente en vigor. El quincuagésimo primer país que votó fue Honduras. Es el primer acuerdo legalmente vinculante para prohibir el desarrollo, ensayo, producción, almacenamiento, transferencia, uso y amenaza de las armas nucleares. Tras su aprobación por la Asamblea General de la ONU el 7 de julio de 2017, el no a la bomba atómica se concreta.

El Papa: Responsabilidad para evitar el desarrollo de armas biológicas

Por Vatican News
La importancia del compromiso multidisciplinario para combatir la crisis provocada por el coronavirus, con una especial atención a los más vulnerables y necesitados. Pero también el pedido de responsabilidad para evitar escenarios futuros, no solo en el ámbito “del uso y posesión de las armas nucleares”, sino también del desarrollo de “armas biológicas”. Francisco a los científicos reunidos en la plenaria de la Academia Pontificia de las Ciencias les pide “responsabilidad ética”, y les recuerda que los problemas mundiales a los que nos enfrentamos exigen respuestas cooperativas y multilaterales.

Santa Sede apoya a la ONU contra ensayos nucleares

Por Anna Poce
Monseñor Frederik Hansen, Encargado de Negocios de la Misión del Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, expresó la disposición de la Santa Sede a apoyar los esfuerzos de las Naciones Unidas para la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE).

Carta Abierta sobre COVID-19 y el Desarme Humanitario

Por Servicio Jesuita a Refugiados
La carta propone que el desarme humanitario puede abrir el camino hacia un mundo pospandémico mejorado. Un llamado a los estados, las organizaciones internacionales y la sociedad civil a seguir su ejemplo para crear una “nueva normalidad”.