¿Por qué, para qué, bautizar a un niño?

Por Jorge Costadoat sj
Los cristianos recibimos en el bautismo un modo de sentir, de gozar, de pensar y de imaginar una fraternidad universal que no depende de los políticos ni de la buena voluntad de nadie. Recibimos una pertenencia que se nos impone, como se nos imponen la madre y el padre que nos tocaron.