El precio de la ira

Por Javier Bailén sj
No podemos caer en la trampa de permitir acciones injustas a según qué personaje público. Da igual quién seas, cuál haya sido tu trayectoria personal o profesional. Si has hecho una cosa mal, debes asumir las consecuencias.

Respetar

Por Alonso-Lasheras sj
Siempre hay alguien con autoridad sobre nosotros y que se torna necesario, sin perder el sentido crítico, aprender a disentir con educación y respeto.

Sobreponerse

Por Alonso-Lasheras sj
Se fracasa en muchas cosas que se emprenden, a veces por causa de uno mismo y a veces sin saberse muy bien los porqués... Y aunque son momentos que parece que cuesta sonreír, hay que aprender a asumirlos como parte de la vida.

Alegrarse

Por Alonso-Lasheras sj
Vivir con deportividad es vivir ‘celebrativamente’, sabiendo alegrarse con el bien del prójimo y haciendo de cualquier excusa una fiesta que, en el fondo, es una manera de plasmar el amor que se tiene por alguien.

Honestidad y gratitud

Por Alonso-Lasheras sj
Dos actitudes básicas que están en la base de toda persona humilde y que se hace necesario destacar: la honestidad y el agradecimiento.

Humildad

Por Alonso-Lasheras sj
En la vida como en el deporte se hace necesario tener los pies bien plantados en el suelo, siendo capaz de reconocer los propios dones sin vanagloriarse, y las propias fragilidades sin castigarse.

Vivir con deportividad: Cuerpo y alma

Por Alonso-Lasheras sj
El deporte contribuye al desarrollo integral de la persona en su formación, en sus relaciones y en su espiritualidad. No deja de ser aquel mens sana in corpore sano de la antigua Grecia.

Deporte y felicidad

Por Paolo Crepaz
Cualquier actividad motriz, de mayor o menor nivel de competición, es una metáfora de la vida, un descubrimiento de sí mismo, de los propios límites y talentos.