Una Iglesia despierta

Por José Antonio Pagola
No a la pasividad y sumisión. En la casa de Jesús nadie ha de permanecer pasivo. Nadie se ha de sentir excluido, sin responsabilidad alguna. Todos somos necesarios.

Los pobres son de Dios

Por José Antonio Pagola
No se ha de sacrificar la vida, la dignidad o la felicidad de las personas a ningún poder. Y, sin duda, ningún poder sacrifica hoy más vidas y causa más sufrimiento, hambre y destrucción que esa “dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano”.

Vivir perdonando

Por José Antonio Pagola
En el perdón no hay límites. Frente a esta cultura de la venganza sin límites, Jesús propone el perdón sin límites entre sus seguidores.