Birmania: Los niños como agentes de paz

Por Servicio Jesuita a Refugiados
Los recursos y servicios de Birmania son limitados. Los refugiados que regresan desde Tailandia podrían agravar la ya precaria situación de escasez en las comunidades desatendidas y exacerbar los conflictos intracomunitarios.

Sudán del Sur: El espíritu del éxito

Por Servicio Jesuita a Refugiados
Sudán del Sur tiene proporcionalmente menos niñas yendo a la escuela que cualquier otro país en el mundo. Según algunos cálculos, menos del uno por ciento de ellas completan la educación primaria, y solo uno de cada cuatro estudiantes es una niña.

Video mensaje del Papa al II Foro sobre la esclavitud moderna

Por María Fernanda Bernasconi
Bajo el patrocinio del Patriarcado ecuménico de Constantinopla se celebra en Buenos Aires, del 5 al 8 de mayo, un foro sobre la esclavitud moderna titulado: “Viejos problemas en el nuevo mundo”, copatrocinado por la Arquidiócesis de la capital de Argentina y por el Instituto Ortodoxo Patriarca Atenágoras de Berkeley en California. Con este motivo Francisco envió un video mensaje.

Kenia: un oasis en los márgenes

Por Servicio Jesuita a Refugiados
El Servicio Jesuita a Refugiados sigue garantizando que las niñas refugiadas reciban una educación. Los programas buscan ayudar a liberar todo el potencial perdido de niñas y mujeres en Kakuma, que está esperando a ser aprovechado.

Totalitarismo y educación: lo revolucionario

Por Ismael Pérez Vigil
No cabe duda que Venezuela ha venido sufriendo un cambio político importante y muy traumático, que algunos califican de revolucionario; pero el término “revolucionario” es muy vago y se presta a muchas interpretaciones.

Siete años después, Siria todavía necesita la paz

Por Servicio Jesuita a Refugiados
El conflicto sirio no es ni una revolución ni una guerra civil, ya que hay ciudadanos de docenas de países que se matan entre sí en Siria. Es el caos. Pero las víctimas son sirios inocentes, las personas que mueren son sirios, y las personas que huyen son sirios. Debemos escuchar sus voces.