El Evangelio que anunciamos las mujeres. “Señor entre estaciones”

Por Ángela Cid Sanhueza
En esta estación de invierno no nos refugiemos, todo lo contrario salgamos, veamos con esperanza los brotes que se preparan en los árboles para florecer en primavera. Que este inverno masculino sea complemento y ayude a parir a la primavera femenina para que nazca una nueva iglesia florecida con colores deslumbrantes.