Los pobres son de Dios

Por José Antonio Pagola
No se ha de sacrificar la vida, la dignidad o la felicidad de las personas a ningún poder. Y, sin duda, ningún poder sacrifica hoy más vidas y causa más sufrimiento, hambre y destrucción que esa “dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano”.

Dilema

Por Pedro Trigo sj
Hay lugar para todos, porque cada uno tiene su don y todos somos necesarios, aunque ninguno imprescindible.

Impuesto moral cristiano

Por Jorge Costadoat sj
Propongo que los católicos pertenecientes al 1 por ciento más rico del país creen un impuesto moral cristiano. Un impuesto voluntario de un 10% al patrimonio anual (casas, propiedades, autos, acciones, etc.) de los más ricos. Los mismos católicos interesados en crear este impuesto podrían fundar una institución encargada de devolver a los chilenos una parte, siquiera una parte, de lo que les pertenece.