Manantial interior

Por Monseñor Enrique Díaz Díaz
Quien tiene un manantial en su interior siempre desborda fecundidad e irradia amor. III Domingo de Cuaresma.

Tengamos sed de Dios, del Dios vivo

Por Padre Antonio Rivero
¿Dónde suelo ir a saciar mi sed: a los pozos contaminados de este mundo o a la fuente de Cristo que la Iglesia conserva intacta y viva en los sacramentos y en la piedad popular? Tercer domingo de Cuaresma.

Arriesgarse con Jesús

Por Monseñor Enrique Díaz Díaz
El verdadero cristiano se descubre por su entusiasmo y su ardor, por su fervor y dedicación al escuchar la Palabra que lo invita y lo desinstala. II Domingo de Cuaresma.