La intensidad de los ataques que causaron la muerte de dos niñas tuvo repercusiones más allá de las fronteras de Ucrania. Polonia desplegó sus aviones de combate y puso sus sistemas de defensa aérea en alerta máxima después de que un misil de crucero ruso presuntamente violara el espacio aéreo polaco, entrando en territorio de la OTAN.
Dos niñas, de tan solo cinco y doce años, murieron la noche del miércoles en Kryvyi Rih, en el centro de Ucrania, tras el impacto de un misil balístico ruso Iskander-M en su domicilio. El ataque dejó al menos seis muertos, mientras que el número total de víctimas de la nueva ola de bombardeos rusos en todo el país asciende a al menos trece fallecidos y más de treinta heridos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció a su regreso de Washington, nuevos bombardeos rusos a gran escala. Durante esa noche, Moscú lanzó 74 misiles y 284 drones contra diversas regiones del país. Según las autoridades ucranianas, las defensas aéreas interceptaron 265 drones y 55 misiles, pero numerosos dispositivos alcanzaron sus objetivos.
Moscú lanzó 74 misiles y 284 drones contra diversas regiones del país.
Además de Kryvyi Rih, los ataques impactaron Kiev, donde un hombre de 31 años perdió la vida y varios edificios residenciales, un mercado y almacenes resultaron dañados. Leópolis también sufrió daños, con dos edificios residenciales, una escuela y dos jardines de infancia alcanzados. Asimismo, se registraron explosiones en las regiones de Ivano-Frankivsk, Poltava y Dnipropetrovsk. Moscú reivindicó la autoría del ataque, afirmando que su objetivo eran aeródromos militares, instalaciones industriales y centros logísticos utilizados por las fuerzas armadas ucranianas.
La intensidad de los ataques, sin embargo, ha tenido repercusiones más allá de las fronteras de Ucrania. Polonia desplegó sus aviones de combate y puso sus sistemas de defensa aérea en alerta máxima después de que un misil de crucero ruso presuntamente violara el espacio aéreo polaco, entrando en territorio de la OTAN.
El primer ministro Donald Tusk confirmó el incidente y convocó a los líderes gubernamentales y militares para monitorear la situación. Actualmente, Tusk se reúne con Zelensky en Lublin, Rusia, en un encuentro dedicado a fortalecer la cooperación entre Varsovia y Kiev y a analizar los resultados de la reciente visita del presidente ucraniano a Washington.
Tras su viaje a Estados Unidos, Zelensky volvió a pedir el fortalecimiento de la defensa aérea del país, afirmando que Ucrania necesitará al menos 300 interceptores Patriot para afrontar el próximo invierno. En el ámbito diplomático, según el Financial Times, se espera la llegada a Kiev de los enviados especiales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner: sería su primera visita a la capital ucraniana en el marco de los esfuerzos del gobierno de Trump por relanzar las negociaciones y reforzar la defensa del país.
Fuente: www.vaticannews.va/es / Imagen: Pexels.