Amar la realidad

De nada sirve si lo que vemos no logra tocarnos la conciencia y el corazón.

Álvaro Lobo sj

04 mayo, 2021, 2:31 pm
3 mins

Recientemente llegaba a España la noticia de dos periodistas españoles asesinados en Burkina Faso mientras rodaban un documental sobre la caza furtiva en África. El triste final de dos profesionales que arriesgaron su vida por intentar hacer una noticia de lo que realmente debería ser noticia. Y así, de golpe y plumazo, nos ha mostrado otra mirada del periodismo alejada de titulares tendenciosos y canales basura que envenenan nuestra conciencia y apagan nuestra imaginación.

Y quizás este tipo de periodismo nos muestra una dimensión del ser humano que poco a poco vamos perdiendo: la mirada contemplativa. Mirar más allá de lo vemos, sabiendo que la realidad está habitada y que hay algo más de lo que nuestros sentidos logran mostrar. Intentar acercarnos a lo que nos rodea intuyendo su complejidad y sabiendo que cada detalle nos invita a la reflexión al misterio de la vida que late en cada instante, ya sea a través del sufrimiento, de la celebración o del silencio más dramático. Descubrir que todavía hay rincones del mundo donde la vida tiene precio y la violencia no es un juego, y que nuestro contexto privilegiado poco o nada tiene que ver con lo que ocurre en la mayoría de los países del mundo.

Si queremos sobrevivir en esta época de sobredosis de información, no basta solo con recibir millones de notificaciones, seleccionar temas de interés o mirar las tendencias de Twitter, es preciso dar un paso más. De nada sirve si lo que vemos no logra tocarnos la conciencia y el corazón. En el fondo estas muertes nos recuerdan la urgencia que tiene el mundo de amar la realidad, porque en el momento en que levantamos la mirada hacia arriba nos ponemos en camino y descubrimos que hay algo más que nuestro propio ombligo. Y, sobre todo, amar la realidad nos invita buscar nuestro lugar en el mundo y pensar cómo queremos mejorarlo.

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Fuente: https://pastoralsj.org

Jesuita español. Escribe para pastoralsj.org

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