El Servicio Jesuita a Refugiados está con todos los palestinos e israelíes que quieren la paz

Este ciclo de violencia está agravando una situación insoportable en Gaza, donde alrededor del 80% de la población ya dependía de la ayuda humanitaria para sobrevivir.

“Que callen las armas, que se escuche el grito de paz de los pobres, de toda la gente, de los niños” – Papa Francisco

El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) se une al llamamiento del Papa Francisco para poner fin al desgarrador conflicto en Israel y Palestina y hacer todo lo posible para evitar una catástrofe aún mayor.

Nos unimos a los movimientos pacifistas y a los innumerables civiles de Israel y Palestina que desean con urgencia la paz y la justicia que surgen del diálogo y del reconocimiento de la humanidad compartida. Nos sentimos especialmente inspirados por aquellos que perdieron familiares en esta violencia y que están instando a las partes beligerantes a que no utilicen su dolor para alimentar la venganza.

El JRS llora a las víctimas de ambos bandos junto con sus familias y comunidades y hace un llamamiento para que la protección de los civiles sea la primera prioridad de todos los actores. Hay una necesidad imperiosa de garantizar el acceso de la ayuda humanitaria a Gaza y de refugios seguros para los civiles.

El JRS llora a las víctimas de ambos bandos junto con sus familias y comunidades y hace un llamamiento para que la protección de los civiles sea la primera prioridad de todos los actores,

El JRS se suma a los llamamientos para un cese inmediato de las hostilidades. Los ataques contra objetivos civiles, como instalaciones sanitarias, escuelas, lugares de culto y hogares, son crímenes de guerra según el derecho internacional humanitario.

Esta última ronda del incesante ciclo de violencia está agravando una situación insoportable en Gaza, donde alrededor del 80% de la población ya dependía de la ayuda humanitaria para sobrevivir. Esto nos recuerda la necesidad de abordar las causas profundas del conflicto para garantizar la justicia para todos.

Aunque el JRS no está presente en Palestina o Israel, estamos muy preocupados por las consecuencias de este ciclo de violencia en los vecinos Líbano, Siria y Jordania, donde nuestros equipos siguen acompañando y sirviendo a los desplazados forzosos de la región y de hasta más allá, de países como Yemen, Sudán y Somalia.

Juntos nos solidarizamos con las víctimas de esta violencia y nos unimos a sus peticiones de paz y respeto por la humanidad que compartimos. Nos hacemos eco de las palabras de un hombre cuyos padres fueron asesinados: “Esto está siendo utilizado por quienes se alimentan de odio. Pero esta no puede ser la única opción. Mi familia no busca venganza… Nos consuela gente de todas las clases sociales… Por favor, detengan la guerra” (The Guardian).


Fuente: https://jrs.net/es / Imagen: Servicio Jesuita a Refugiados.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

logo

Suscríbete a Revista Mensaje y accede a todos nuestros contenidos

Shopping cart0
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo
0