Haití: “Vivimos en días muy oscuros”

Compartimos la editorial de los jesuitas en ese país sobre la delicada situación política, social y económica.

Cpal Social

21 junio, 2019, 12:29 pm
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Muy temprano en la mañana del domingo 9 de junio de 2019, las patrullas de la policía estaban en las calles de la capital haitiana, donde se observaron montones de basura y llantas quemadas. El transporte público, las grandes empresas, el mercado informal, los bancos comerciales y la administración pública no han funcionado. De hecho, decenas de miles de manifestantes salieron a las calles al mediodía para exigir, entre otras cosas, la renuncia del Presidente de la República, Sr. Jovenel Moïse, acusado de malversación de fondos en un informe de la Corte Superior de Cuentas y Controversias Administrativas sobre el uso de los fondos de “Petrocaribe” procedentes de la ayuda de Venezuela. Esta es la situación que se ha venido desarrollando en Puerto Príncipe y en las principales ciudades provinciales en los últimos tres días.

En realidad, la mayoría de los manifestantes son “petro-challengers”, considerados como los principales líderes del movimiento, que exigen la rendición de cuentas por el programa “petrocaribe”; organizaciones de la sociedad civil; representantes y activistas de partidos políticos que dicen pertenecer a la oposición y organizaciones sindicales que exigen la salida incondicional del jefe de Estado quien, según ellos, es un acusado, despilfarrador, etc. Visiblemente llevados por la ira, los manifestantes atacaron casi todo en su camino: autobuses, vehículos, tiendas, casas particulares, instituciones públicas. De hecho, en respuesta a los manifestantes con carteles y ramas de árboles que lanzaban el asalto, la Policía Nacional utilizó gas lacrimógeno para tratar de dispersar a las multitudes. Esto solo aumenta su indignación y causa pánico, e incluso violencia, como el lanzamiento de piedras, los disparos y el fuego.

Como resultado, las puertas de las escuelas permanecen cerradas mientras estamos en la mitad del periodo de exámenes de fin de año. Se denuncian muchos casos de violación y robo a mano armada, así como graves incidentes delictivos. Se han registrado casos de secuestro. El informe de la policía durante los tres días muestra que varias personas fueron asesinadas, incluyendo a Rospide Pétion, periodista y presentadora de Radio Sans Fin. El número de manifestantes heridos por disparos en Cayes, Gonaïves, Saint Marc, Jacmel, Cap Haïtien y otros es comentado en la prensa. Además, una veintena de diputados reclaman la acusación del jefe de Estado, lógicamente abandonado por la Iglesia católica y el sector privado haitiano, según las notas firmadas por la Conferencia Episcopal de Haití y el Foro Económico del país.

Sin embargo, el Club de Embajadores de los países llamados “Amigos de Haití”, comúnmente conocido como “Core Groupe”, ha afirmado repetidamente su apoyo al Sr. Jovenel Moïse sobre la base de la constitucionalidad de su mandato, que debe ser respetado a toda costa. Y sería sobre la base de esta confianza que el Presidente sigue aferrado al poder, según muchos. Mientras tanto, la gente seguirá ocupando las calles hasta que consiga que el jefe de Estado se vaya y sea encarcelado, según los periódicos.

¿Cuánto tiempo y a qué precio permanecerá el Presidente en el poder? Poco popular, incompetente y, además, acusado de corrupción, le va a resultar muy difícil rehacerse de una salud política. Desde febrero el país no está siendo gobernado. La población está literalmente secuestrada por los grupos armados. La violencia física y moral, y el hambre, se instalan en nuestros barrios y salones. El miedo es palpable. La seguridad de vidas y de los bienes de los ciudadanos está lejos de estar garantizada. La libertad de prensa está gravemente amenazada. Parafraseando a Marie-Vieux Chauvet, tenemos la impresión de bailar sobre un volcán.

Jesuitas de Haití

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Fuente: https://cpalsocial.org / Fotografía: Flickr – United Nations Photo. Licencia Creative Commons.

Sitio web del Apostolado Social de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América.