Malaui: Conozca a Claudine, una trabajadora social que anima a las niñas a ser lo mejor que puedan

A través de un proyecto para aumentar el acceso de las niñas refugiadas a una educación de calidad, a la seguridad y al bienestar general.

Servicio Jesuita a Refugiados

16 septiembre, 2019, 12:34 pm
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Claudine es una joven de Burundi que ejerce como voluntaria, trabajadora social comunitaria para el Proyecto Naweza («Yo puedo», en suajili) en el campamento de refugiados de Dzaleka. Naweza se creó en asociación con la Fundación Fidel Götz y con el objetivo de ayudar a aumentar el acceso de las niñas refugiadas a una educación de calidad, a la seguridad y al bienestar general.

A Claudine le apasiona ayudar a los demás y está muy motivada. Es facilitadora en el club de chicas Naweza, donde dirige sesiones de baile y canto. La energía contagiosa y el entusiasmo de Claudine pueden llevar a que incluso la más tímida de la sala se ponga de pie y cante a pleno pulmón: «¡Naweza, yo puedo!».

Claudine dice que quiere marcar la diferencia en África. Le gusta contar historias sobre héroes africanos como Nelson Mandela, y, escuchándola, rápidamente nos damos cuenta de que ella será considerada algún día una heroína africana.

Implicada con Naweza desde sus comienzos, Claudine ha tenido la oportunidad de escuchar a muchas niñas sobre las creencias y prácticas culturales que se han interpuesto en su educación. Decidió que necesitaba adquirir más habilidades para apoyarlas y ayudarlas, y ahora está estudiando para obtener un diploma en trabajo social a través de Jesuit Worldwide Learning (JWL).

Aparte de las horas que dedica al estudio y al voluntariado con Naweza, Claudine también ha estado tratando de conectar con las niñas de su comunidad, organizándolas en equipos deportivos. Los deportes de equipo les ayudan a comprender quiénes son y lo que valen gracias al trabajo en equipo y competir por ser las mejores.

«Es muy gratificante trabajar con las chicas», dice. Hace solo unos meses pudo ayudar a una niña que había acudido a ella en busca de consejo porque sus padres querían que abandonara la escuela para casarse. Claudine pudo orientarla, ayudándola a convencer a los padres de que la dejaran quedarse en la escuela. Esa niña se acaba de graduar de secundaria gracias a Claudine.

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Fuente: https://jrs.net

El Servicio Jesuita a Refugiados es una organización católica internacional que trabaja en más de 50 países, con la misión de acompañar, servir y defender los derechos de los refugiados y desplazados forzosos.