Stefan Rinke: Rescatar la memoria para enfrentar los desafíos del futuro

La discusión sobre el pasado y la memoria no solo es necesaria para las víctimas y sus familiares, sino también fundamental para la democracia, sostiene el especialista en historia latinoamericana Stefan Rinke, académico e investigador de la Universidad Libre de Berlín.

Victoria Dannemann

13 octubre, 2021, 5:12 pm
17 mins

“En la Alemania de los años 70 y 80, Chile era un punto de referencia para los jóvenes en nuestra actividad política y de protesta en contra de las dictaduras del mundo, por los derechos humanos y los movimientos de solidaridad”, relata el historiador alemán Stefan Rinke, quien encontró en el estudio de Chile y América Latina la forma de combinar sus intereses profesionales y políticos.

Doctor en Historia y director del Instituto de Estudios Latinoamericanos (LAI) de la Freie Universität (Universidad Libre) de Berlín, ha sido presidente de la Asociación de Historiadores Latinoamericanistas Europeos y es autor de numerosos libros sobre la región, como Breve historia de Chile, Breve historia de Brasil, Alemania y Chile: desde 1850 a la actualidad – un manual (coautor), Historia de Latinoamérica, y el más reciente, Conquistadores y Aztecas, entre otros.

El Instituto de Estudios Latinoamericanos que usted dirige acaba de cumplir 50 años. ¿Por qué el interés desde Alemania por América Latina y qué significa para la comprensión del momento actual del mundo?

América Latina ha tenido una experiencia larga de globalización, ya desde 1492 con los viajes de Colón. Ha sido siempre un continente de migraciones, de mezcla de culturas y etnias, y con eso va a la vanguardia de los procesos de globalización que estamos viviendo ahora en el viejo mundo, algunos siglos más tarde. Creo que América Latina es un fantástico laboratorio de lo que pasa y lo que puede pasar en el futuro en otras regiones del mundo, por eso es tan fascinante para mí.

Pero si vemos la realidad actual, la pobreza, las desigualdades, ¿es quizás un laboratorio fallido?

Hay muchos problemas en América Latina, pero también están en otras regiones del mundo. Hay que creer en la adaptabilidad de los seres humanos y su fuerza innovadora. Es algo que nos ha enseñado el Padre Hurtado, en lo micro, y yo creo que América Latina ofrece mucho de ese tipo de innovaciones. Hay que tener esperanza.

¿Sobre qué es usted optimista?

Creo en la capacidad de aprendizaje y en la inventiva de la humanidad. Por eso estoy convencido de que los grandes retos de nuestro tiempo tendrán solución en el futuro.

¿Qué debería preocuparnos del presente?

La crisis de cohesión social, la erosión de la fe en la democracia como el mejor sistema político posible, es un asunto grave. También las dudas de la veracidad de hechos evidentes, las dudas en la prensa, en las noticias, las fake news, es algo que a mí me preocupa mucho. Asimismo, el poder de permanencia de los viejos regímenes autoritarios, por ejemplo, en China y Rusia, y el ascenso de los nuevos populismos, especialmente en Estados Unidos, pero también en India y Brasil, son muy preocupantes, al igual que el peligro del terror islamista, que es un peligro para todas las sociedades. Y, por último, y quizás el desafío más grande, es la crisis climática y los dramáticos cambios que ha desencadenado para la sobrevivencia de las personas en nuestro planeta.

¿Qué cree usted que lo está cambiando todo?

Yo creo que la integración global queda demostrada por la gran pandemia, que es uno de los primeros acontecimientos verdaderamente globales, porque afecta a todo el mundo. Y el reto del futuro será encontrar medidas y tomar decisiones que se apliquen al conjunto de nuestra especie. Solo así podremos contrarrestar la amenaza autoproducida de sobreexplotación de los fundamentos naturales de la vida humana.

¿Qué desafíos implica la pandemia para Chile y Latinoamérica?

Las desigualdades globales se han hecho más fuertes que antes, y para países de América Latina los desafíos son mucho mayores que aquí en Europa. Tenemos que entender que esta pandemia solo la vamos a superar si aprendemos a cooperar de una manera global, como en la distribución de las vacunas. Pero todavía no es suficiente, tenemos que trabajar en eso, pensar cómo apoyarnos, formar una ejecutiva global que sea capaz de enfrentar ese tipo de desafíos. Esta pandemia será como un punto de partida para el futuro del siglo XXI.

¿Qué pensadores están aportando interesantes puntos de vista a la humanidad hoy?

Un pensador que a mí me inspira es Giorgio Agamben, porque remonta los acontecimientos y las circunstancias del presente a su génesis histórica. También Jürgen Osterhammel, historiador alemán que ha pensado la historia desde el punto de vista global. Tenemos que pensar el mundo mucho más integralmente y también la historia y el presente como un sistema en que nadie puede aislarse o pensarse solamente desde sus límites nacionales, regionales o locales. Las experiencias del presente nos enseñan que los desafíos y problemas que tenemos hoy necesitan ese tipo de pensamiento desde una perspectiva global.

¿Qué mensaje daría a la humanidad del siglo XXI, qué considera clave para el futuro?

En la misma idea, la humanidad debe acercarse y superar las fronteras nacionales si quiere seguir siendo viable y sobrevivir. Es algo que nos parece difícil, porque estamos acostumbrados a pensar desde la perspectiva chilena o alemana, y claro que en toda sociedad tenemos grandes problemas nacionales que hay que solucionar, pero creo que en el futuro ese tipo de problemas serán comparativamente marginales en comparación con los desafíos de la sobrevivencia humana.

UN CAPÍTULO DE LA HISTORIA CHILENO-ALEMANA

Entre los temas que acercan a Stefan Rinke a Chile, actualmente está el proyecto “Colonia Dignidad – un archivo de historia oral chileno-alemán”. La iniciativa, financiada por Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, responde a las tareas encomendadas por el Parlamento de ese país para avanzar en justicia, memoria y reparación para las víctimas del enclave alemán en el sur de Chile.

Desde la Universidad Libre de Berlín, Rinke lidera este proyecto que se realiza en cooperación con la Universidad Alberto Hurtado y la Universidad Católica del Maule. Se trata de un archivo digital de testimonios en video, que será presentado y abierto en marzo de 2022. Contará con unas 60 entrevistas a ex colonos y personas relacionadas con la secta, realizadas en Chile y en Alemania, accesibles por internet y con transcripciones al español y alemán. Además, con herramientas de utilización y búsqueda por palabras clave, para poder revisar temas específicos dentro de las entrevistas, que duran hasta siete horas.

“Si uno tiene el tiempo, es una experiencia profunda verlas en su totalidad y escuchar a esas personas contando sus vidas por primera vez, sin influencias externas, solo para sí mismos. Hemos tenido muchas reacciones positivas de los propios participantes de poder tener esa posibilidad de contar su vida y sus experiencias a la humanidad. Los que decidieron participar nos dijeron que para ellos fue una suerte de liberación por primera vez hablar tanto y tan intensivamente sobre todo lo que han vivido. Fue muy importante para su sanidad psíquica y sentirse un poco más libres. Claro que este tipo de narración no soluciona todo, pero es un apoyo”.

¿Cuál es el enfoque para abordar este capítulo de la historia conjunta de ambos países?

Colonia Dignidad es un periodo muy triste y que todavía no está cerrado. Ha sido una discusión larga en Alemania, ya desde los años 70 y también desde mi juventud, cuando por primera vez se descubrió algo sobre los crímenes y problemas que causó esta secta en Chile. Ha sido un largo proceso de toma de conciencia en Alemania, de que no es solo un asunto chileno, sino también el gobierno y la sociedad de Alemania tienen una cierta responsabilidad, porque se trata de ciudadanos alemanes. Solo recién hace cinco años hubo un cambio fundamental en la política del gobierno alemán y con ello desarrolló la idea de pensar y trabajar la memoria de esta secta. Eso se tradujo en este proyecto de crear un archivo de historia oral en internet y, quizás más importante, un sitio de memoria en el fundo de la antigua Colonia Dignidad, hoy Villa Baviera.

¿Qué avances hay?

El proyecto de sitio de memoria es bastante difícil. Existe una comisión mixta chileno-alemana que lo está discutiendo desde hace varios años y, mientras tanto, hemos progresado con nuestro proyecto del archivo oral. Empezamos en 2019 con la idea de hacer un archivo profesional de entrevistas con personas involucradas en Colonia Dignidad, pero también de su contexto. Queremos incluir un panorama de múltiples perspectivas, con voces de diferentes lados, porque en la situación de Colonia Dignidad es bastante difícil diferenciar entre las víctimas y los victimarios. Muchos de los niños varones sufrieron abusos durante su niñez, pero más tarde, cuando crecieron, se integraron a la secta y algunos fueron también victimarios, en diferentes niveles. Hay muchas zonas grises, no todo es blanco y negro. Por eso es tan difícil hablar y juzgar a todas esas personas. Hay que ser muy cuidadoso.

¿Por qué trabajar esta historia desde los testimonios?

Decidimos utilizar una aproximación de la historia de vida, es decir, darles a los entrevistados la posibilidad de contar su historia por primera vez, sin influencias nuestras ni preguntas como en una entrevista periodística, sino darles la voz a ellos, y especialmente también a ellas. Históricamente, los más entrevistados han sido los hombres y todo el sistema de la colonia era absolutamente patriarcal. Ellos decidían todo y las mujeres eran personas de segunda categoría. Para nosotros era importante incluir a mujeres, a jóvenes y a los más ancianos también.

El estado alemán está pagando dineros del fondo de ayuda a las víctimas y hemos visto mucho progreso en los últimos cinco años, pero también queda mucho por hacer. Espero que algún día se pueda construir un lugar de memoria, también para presentar nuestro archivo digital en el mismo sitio y que haya un lugar donde pensar, discutir y enseñar a los jóvenes, para que algo así nunca vuelva a pasar.

¿De qué manera esta iniciativa puede ayudar en la elaboración de la memoria? Alemania tiene camino recorrido, pero en Chile es una discusión más reciente.

Yo creo que es realmente central, porque en la combinación de las voces de las narraciones y de las imágenes de quienes hablan hay una fuerza narrativa que va mucho más allá de las entrevistas, de las preguntas detalladas… le da a esas personas la posibilidad de contar su vida. Y el formato digital va a dar acceso a mucha gente a este tipo de memorias. Son experiencias muy duras, que nos enseñan mucho sobre la manera de seducir a personas para que sean miembros de un sistema totalitario. Hoy estamos viviendo otra vez este peligro de volver a caer en sistemas totalitarios y creo que la experiencia de las víctimas tiene una fuerza muy grande para la enseñanza de niños, jóvenes y adultos, de todos nosotros. Aunque pensábamos que estábamos viviendo en democracias, en sistemas liberales, en estados de seguridad, paralelamente existió este tipo de campo.

Chile, con su Museo de la Memoria, ha hecho una fantástica experiencia de crear ese tipo de sitio, que son tan importantes para los familiares de las víctimas como lugares del dolor, pero también son sitios de enseñanza. Mi país tiene esa larga historia de crímenes y de horror, que se cometieron en nombre de Alemania, y la creación de lugares de memoria ha sido muy importante para aprender a vivir con ese pasado. En Brasil, en cambio, donde muy tarde se decidieron a discutir esta historia problemática de su dictadura, con el auge de Bolsonaro se puede ver que esa falta de discusión abre espacio para que se difunda cualquier tipo de información falsa.

Incluir este tipo de discusiones sobre nuestro pasado, es una pregunta fundamental para las democracias liberales. Es algo que no podemos negar, hay que discutirlo transparentemente. MSJ

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Stefan Rinke. Doctor en Historia y director del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Freie Universität (Universidad Libre) de Berlín. Especialista en historia latinoamericana, académico e investigador. Ha sido presidente de la Asociación de Historiadores Latinoamericanistas Europeos y es autor de numerosos libros sobre la región.

Periodista.