Brenes: “No busquemos primeros lugares ni aplausos, solo un trabajo sencillo, anunciar al Señor”

El cardenal nicaragüense, uno de los grandes ausentes del Consistorio.

“Hoy el Señor nos invita a no buscar protagonismos sino ser humildes y sencillos”. Esta frase encierra el centro de la homilía del Cardenal Leopoldo Brenes Solórzano, Arzobispo Metropolitano de Managua en su homilía dominical. El purpurado afirmó que el Señor nos da una gran lección, que es la de “no buscar los primeros puestos, sino estar en la última banca, eso va a ser más hermoso y más grande, pues cuando se te ha invitado y llega otro de mayor prestigio que tú, tendrás que hacerte a un lado”.

El Arzobispo recordó el pasaje evangélico: “Todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Y exhortó a “no buscar aplausos de este mundo que son banales, que en un momento se terminan, ya que lo importante es agradar y vivir en la gracia de Dios, es lo más importante”, enfatizó.

“Hoy tenemos la gran tentación de buscar los primeros lugares como Santiago, Juan y su madre, quien pidiera a Jesús —tenerlos uno a su derecha y otro a su izquierda—. Esa es la gran tentación del mundo, los aplausos, primeras planas, cuánta gente me sigue en las redes”.

PEDIR AL SEÑOR LA HUMILDAD DE CORAZÓN

El purpurado manifestó que “tenemos que pedir al Señor ser humildes. El mismo Cristo nos dice: ‘Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón’. Esas palabras tienen que calar en nuestras vidas, de manera especial en nosotros los Sacerdotes, estamos llamados a eso”, instó.

“Tenemos que pedir al Señor ser humildes. El mismo Cristo nos dice: ‘Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón’”.

Luego, el cardenal Brenes retomó la cita: “Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y las has revelado a la gente sencilla”. Al respecto, recordó que la Virgen María se apareció no a grandes intelectuales, teólogos, filósofos, sino a personas humildes y sencillas como Bernardita, los tres niños, Juan Diego, y la gran revelación, la misma Virgen, humilde y sencilla, quien iba a ser la Madre de Dios”, insistió.

“No busquemos primeros lugares, ni aplausos, solo un trabajo sencillo, anunciar al Señor. Actúa con humildad, cuando más grande seas debes humillarte”, indicó el purpurado. Y advirtió que hay personajes que cuando “tienen un puestecito ya no conocen a nadie, visitan una casa y ya no conocen una lora, cuando suben se les olvida todo”.

FRANCISCO: LOS HUMILDES Y SENCILLOS SON LOS VERDADEROS GANADORES

El Arzobispo de Managua compartió el pensamiento del Santo Padre durante su visita pastoral a la ciudad de L’Aquila, en Italia, en la que dijo que “los humildes parecen débiles y perdedores a los ojos de hombres, pero en realidad los humildes y sencillos son los verdaderos ganadores, porque son los únicos que confían plenamente en el Señor, porque conocen su voluntad.

“Frente al espíritu del mundo dominado por el orgullo —señaló el cardenal Brenes— la Palabra de Dios nos invita a ser humildes y mansos, la humildad no consiste en desvalorizarnos, sino en ese sano realismo que nos hace reconocer nuestro potencial y nuestras debilidades, nuestras miserias”.

Más adelante explicó que el Santo Padre también aseguró que “la fuerza de la humildad es el Señor, no está en estrategias, no es de medios humanos, no es la lógica de este mundo, cálculos o discursos. No. La fuerza del humilde está en el Señor”.

EL SEÑOR HACE UN AGUJERO Y DICE: METETE ALLÍ

El Cardenal enfatizó que debemos confiar plenamente en medio de situaciones difíciles, pues siempre se va a encontrar un momento en lo cual “Él se hace presente, nos anima a seguir adelante”. En este sentido, refirió la experiencia vivida por el Papa Francisco, quien contó que cuando llegó a la ciudad de L’Aquila, no había buen clima y estaba muy nublado, pero que el piloto del helicóptero realizó varias vueltas, hasta que encontró un agujero y por allí bajo a tierra. “Y pensé tantas veces mirando lo que somos, somos nada… pero el Señor hace un agujero y nos dice: metete allí”, compartió Brenes, retomando literalmente las palabras de Francisco.

“Esas son las heridas del Señor, meterse en las heridas del costado abierto del Señor. Oremos por el Papa, pidámosle a nuestro Buen Dios que nos dé humildad”, concluyó.


Fuente: Prensa CEN / www.religiondigital.org

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